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Varias actrices españolas denuncian acoso en el cine español, pero nadie les hace ni caso

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Aitana Sánchez Gijón, Carla Hidalgo, Maru Valdivieso o Luisa Martín son algunas actrices españolas que han denunciado en los últimos días

anna pacheco

03 Noviembre 2017 16:15

El pasado 25 de octubre el portal Yo Dona, el magazín dirigido a un público femenino de El Mundo, se hizo eco de los testimonios de varias actrices españolas que denunciaban episodios de acoso a lo largo de su carrera. Sus testimonios son tan duros como los que llevamos leyendo estos días a raíz del escándalo Weinstein. Sin embargo, en España han pasado inadvertidos. Yo misma he tardado una semana en dar con ellos. ¿Por qué he tardado una semana en saber que Aitana Sánchez Gijón, ex presidenta de la academia del cine en España, vivió un episodio tan violento en un casting que tuvo que largarse de una habitación?. O que la actriz Carla Hidalgo fue chantajeada por un director, productor y actor español para que se acostara con él. O que Ana Gracia fue encerrada en un despacho con un conocido director español.

Todas ellas se atrevieron a dar el paso y a denunciar sus experiencias de acoso. Pese a no aportar nombre, muchas de ellas sí detallan situaciones precisas, descripciones del lugar en el que se sufrieron esa situación de violencia sexual y datos, en algunos casos bastante concretos, del acosador. Pese a eso, no están ocupando portadas. Ni están en los artículos más leídos de los generalistas. Se habla del caso Weinstein como si aquí no pasara. A ellas las estamos arrinconando en el apartado de ‘Celebs’ de los periódicos.

"Alguien, cuyo nombre no recuerdo, me citó en un hotel para hacerme una supuesta prueba. Subí a esa habitación, no había cámaras ni nada, me dijo que la prueba me la haría otro día pero que quería estudiar ángulos de luz. Empezó a tocarme la cara, a colocarme el cuerpo y a aproximarse mucho. Me sentí fatal y me fui", denuncia Aitana Sánchez Gijón en el citado reportaje de Yo Dona.

(De izq. a derecha) Ana Gracia, Luisa Martín y Manu Valvidieso

La actriz Carla Hidalgo, que ha participado en series como ‘7 vidas’ y en películas como ‘Muertos de risa’, también revela una situación de acoso por parte de un actor, director y productor español “muy conocido”. La actriz explica cómo este hombre se le insinuó para que durmieran juntos y le chantajeó. "Si te vas y no te acuestas conmigo me voy a encargar de que no trabajes nunca más". Hidalgo asegura que esas amenazas se cumplieron y que este hombre ha saboteado muchos de sus proyectos.

Por su parte, la actriz Ana Gracia, conocida por series como ‘La embajada’, también denuncia en Yo Dona el caso de un director que la encerró en su despacho con llave. "En otra ocasión durante un rodaje se me tiró encima pegando su cuerpo al mío". La actriz Maru Valdivieso también rememora cómo “le obligaron a desnudarse de cintura para arriba un buen rato” el autor de un libro cuya adaptación protagonizó. El reportaje concluye con el testimonio de Luisa Martín, quien recuerda cómo un profesor de arte dramático “le metió mano en una cafetería”.

***

Llego una semana tarde a todos estos testimonios y me sigo preguntando qué ha pasado y por qué se me han escapado. Compruebo como El Confidencial sí que había dado esta información un día después de Yo Dona. Luego, confirmo decepcionada, que lo ha hecho a través de Vanitatis, el canal dirigido nuevamente a un “público femenino”. ¿En qué momento los testimonios de acoso de las actrices de España se han convertido en un asunto de interés exclusivamente femenino? ¿En qué momento nuestros violencias son “cosas de mujeres” y las violencias de las víctimas de Weinstein son cosa de todos? Me escuece tener que leer esta noticia con un fondo de color rosa.

El escándalo en torno a personajes como Weinstein, Spacey o Toback nos incumbe porque no afecta a nuestro ecosistema, porque aún no vemos peligrar la pirámide de poder sobre la que se sustentan un sistema abusos sistémico perpetrados por hombres. Hombres con poder. Los periódicos también van servidos de esos hombres y colegas de esos hombres y socios de esos hombres. Así que a nadie le interesa demasiado revolver la mierda de aquí.

El mensaje para las víctimas es nefasto y completamente disuasorio: por qué hurgar en un pasado con el que llevas tiempo intentando convivir para que tu historia aparezca un suplemento “menor”. Por qué jugarte tu carrera para que las principales cabeceras te den la espalda y te metan en el cuarto de invitados. Por qué este desprecio constante de los medios de comunicación.

La revista Lecturas es, de hecho, quien hasta ahora ha publicado un reportaje más extenso, recopilando las víctimas españolas que hasta ahora han hablado abiertamente de su testimonio. Lecturas, una revista del corazón. Su artículo incluye otro testimonio de la exvedette Barbara Rey quien ha denunciado acoso por parte de un director "muy premiado" cuando ella tenía 20 años. Rey también ha denunciado que sufrió acoso en TVE, la tele pública. Si testimonios así ni siquiera merecen espacios en prime time, ni siquiera reciben la consideración de asunto de “interés general”, entonces cómo esperamos a que las víctimas españolas se atrevan a dar nombres y apellidos.

La actriz Leticia Dolera fue de las primeras intérpretes españolas en confesar que ella también sufrió acoso sexual en el El Diario. Fue de las primeros testimonios y, de hecho, el más sonado. Su historia ahí sí recibió el trato que merecía. Su testimonio apareció publicado primero en forma de columna y, luego, en dos artículos distintos (se pueden leer aquí y aquí). El testimonio de Dolera, aun sin dar nombres, tenía que servir para abrir la jaula y que salieran otros monstruos. Pero fue de los pocos, creo que el único, que recibió una cobertura a la altura.

Rafa Mora relata un episodio de acoso en Sálvame (Telecinco)

El sistema que nos acosa, manosea, chantajea y viola es el mismo que hoy nos arrincona. En PlayGround nos preguntábamos hace unos días si los medios generalistas servirían para impugnar o para restar importancia a los acosadores. Si nuestros medios de comunicación serían o no capaces de darle una cobertura digna a escándalos como este. Ya podemos decir que estamos hasta el cuello de lo segundo.

Hay Harvey Weinsteins en España. Pero se están descubriendo tímidamente en páginas o complementos secundarios y en platós de televisión y programas del corazón. Habrá que estar atentas, habrá que seguir vigilantes. El presentador del corazón Kiko Hernández y el exconcursante de Hombres Mujeres y Viceversa Rafa Mora también han relatado episodios de acoso por parte de un director y un productor, respectivamente, y lo han hecho en el programa de Telecinco Sálvame.

En el tiempo que he escrito el artículo, la actriz española Paz de la Huerta, conocida por su papel en Boardwalk Empire, ha denunciado que fue violada dos veces por Weinstein. En menos de una hora prácticamente todos los medios, generalistas, y no, han dado la noticia de AFP.

La activista afroamericana Lou Hamer acuñó el lema "Sick and Tired of Being Sick and Tired" (Harta y cansada de estar harta y cansada) hace más de siglo para denunciar las penosas condiciones que sufrían las mujeres negras en la sanidad. El contexto era otro, pero su lema aun vigente y generosamente extensible.

Y expresa muy bien la rabia que sentimos al ver la violencia que sufrimos en páginas de corazón, en artículos fabricados para el clickbait o en textos que nos victimizan o nos culpan por no haber hablado antes. O que, directamente, sostienen que esto de denunciar a acosadores no es más que una moda.

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