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Culture

Indemnizan con 5,4 millones a unos grafiteros tras derribar un edificio con sus obras

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El propietario del edificio decidió hacer unos apartamentos de lujo. Pero hará tendrá que pagar una cifra millonaria a los autores de las obras que derribó

E.M.C.

14 Febrero 2018 17:45

Desde los 90, 5Pointz se había convertido en un museo de grafiti al aire libre como ha habido pocos. De hecho, en su día fue considerada la mayor exposición de arte urbano del mundo. El edificio (un almacén abandonado) estaba situado en la calle Jackson Avenue, en el distrito de Long Island, cerca del puente que conecta Queens con Manhattan.

Toda su fachada estaba cubierta casi hasta el último centímetro por las 11.000 obras que fueron sobreponiéndose año tras año hasta que, hace cuatro, Jerry Wolkoff — dueño de la propiedad — decidió derribarlo para construir apartamentos de lujo.

Ahora un jurado formado por seis personas ha dado la razón a los 21 artistas urbanos que denunciaron a Wolkoff por la destrucción de sus obras, y el juez federal Frederic Block le ha impuesto una compensación económica de 5,4 millones de euros por daños.

Desde 1993 Wolkoff había dado a los artistas acceso a la propiedad. Cientos de artistas del grafiti peregrinaban para poder pintar allí y que sus obras estuvieran expuestas unas cuantas semanas junto a otras piezas, que eran permanentes. El grafitero neoyorquino MeresOne era el curador de aquel improvisado museo, que se convirtió en una atracción turística.

En 2013, Wolkoff anunció el principio del fin cubriendo todos los murales con pintura blanca. Poco después derribó el edificio y, en 2015, en su lugar ya se erigía un edificio de apartamentos para la élite. Los grafiteros quisieron salvar 5Pointz comprando el terreno, pero para aquel momento su valor ya se había disparado a 200 millones. Incluso Banksy pidió desde su anonimato que el viejo almacén fuese salvado. Pero Wolkoff siguió adelante con su plan, diciendo que "los artistas ya sabían que el edificio tenía los días contados".




Aunque los artistas nunca firmaron un contrato con Wolkoff, el jurado se puso de su parte y consideró que debían ser considerados por la destrucción de 36 obras. El juez Frederic Block, decidió ampliar la sentencia a 45 obras que debían haber sido protegidas por la Ley de Derechos de los Artistas Visuales de 1990, y añadió que se trataba de piezas de gran calidad “que merecía haber sido expuesta en museos de renombre”. “Muchos de los murales hablaban de problemas sociales de nuestro tiempo”, añadió.

MeresOne se lamenta porque “era un templo que nunca podrá ser sustituído”, pero cree que “esta sentencia es un paso monumental para nuestra cultura y nuestra forma de arte". Eric Baum, abogado de los grafiteros, considera que esta sentencia es un “mensaje muy claro: el arte protegido por la legislación federal debe ser cuidado y no destruido”, y cree que el espíritu de 5Pointz “seguirá así vivo durante generaciones".


[Vía El País]

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