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Este maestro japonés está elevando el ‘pancake art’ a una nueva dimensión

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Keisuke Inagaki es un chef japonés que hace tortitas como nunca habías visto

Playground community

30 Mayo 2018 09:22

Lo que comenzó siendo una actividad para animar a las víctimas del terremoto de Fukushima se ha convertido en toda una vocación artística.

El chef Keisuke Inagaki pensó que sería divertido estampar la cara de Super Mario, Pokemon o Gandhi en sus pancakes. De este modo trataba de incentivar la risa de sus comensales tras la tragedia, acertando de pleno al combinar dos elementos tan apetecibles como son el arte y la comida.

“Lo vi por primera vez en la televisión. Un estadounidense llamado Nathan Shields lo hizo y pensé que era interesante. Mientras los niños jugaban, las madres y yo queríamos sorprenderlos”, afirma este profesional tan comprometido con el bienestar de la comunidad.

Tortita hecha por Keisuke Inagaki

A pesar de que sus fines, en un principio eran meramente filantrópicos, una cosa siempre lleva a la otra y el negocio empezó a irle muy bien. De hecho, en la actualidad su restaurante La Ricetta, situado en la ciudad de Zama, tiene una lista de espera permanente de un mes. Además, cada pancake requiere de 10 a 20 minutos de trabajo para prepararse, osea que mejor ir sin prisa.

Después de haber cocinado más de 2.000 obras de arte, el chef de 48 años se ha especializado en los retratos de mascotas de clientes y ya piensa en exposiciones de sus mejores trabajos envasados al vacío.

¿Qué les pasa en Japón con el arte culinario?

Desde luego, no nos extraña que Inagaki se esté forrando con la venta de este delicado consumible artístico; será que en Japón es especialmente cierto aquel dicho que versa, “la comida primero entra por los ojos”.

Aunque no necesariamente debe ser comida de verdad, una reproducción de plástico puede instigar el apetito de la misma forma que su equivalente original. Los dueños de los restaurantes japoneses lo saben muy bien y por ello contratan artistas para que hagan réplicas de sus platos más característicos.

Comida japonesa de plastico

Las reproducciones se llaman sampuru, del inglés sample, están hechas de cera o plástico y cumplen, de manera adicional, la función de ayudar a los clientes extranjeros a decidirse ante la ausencia de una comunicación fluida.

Como podéis ver en el vídeo bajo estas líneas, el proceso de creación de “fake food” es totalmente artesanal y comienza con la fabricación de moldes sacados de los platos originales. Para darle mayor realismo, se pintan y se añaden detalles exclusivos.

Con el tiempo, este trabajo ha ido adquiriendo la categoría de arte y habitualmente se realizan concursos y exposiciones que ponen a prueba la precisión de los artistas. Por supuesto, cada uno tiene sus trucos en lo que respecta a materiales y técnicas, secretos del oficio que guardan con celo y que otorgan mayor credibilidad a sus platos.

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