PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Like, Share & Do

Studio

Va al médico por dolores de cabeza y descubren que tiene una araña viviendo en el oído

Después de ver este vídeo, esta noche dormirás con orejeras

Elena Rue Morgue

27 Octubre 2017 13:20

Hay dos tipos de orificios corporales: los tipo "puerta" y los tipo "cueva". Los de tipo puerta, que están compuestos por todos los agujeros que valen para comer-beber, descomer-desbeber y copular, tienen el modo abierto y el modo cerrado. Cuando no se están usando se echa la llave y todo a salvo. Ahí ni entra ni sale nada. En cambio los de tipo cueva, como los orificios nasales y los oídos, son un boquete abierto permanentemente, y con acceso al interior de cráneo.

A ver, que lo mismo esto es de zumbada total, pero a mí me da mucha impresión cada vez que lo pienso, especialmente en el caso de los oídos. La nariz sirve a modo de túnel, hay un camino antes de llegar al interior de la cabeza, pero los oídos son como una puerta de discoteca sin portero, donde puede colarse cualquiera.

Es cierto que las orejas nos dan una cierta sensación de protección, son como un bordillo a diferentes alturas que nos da más seguridad que tener el oído en modo foca, con un agujero de bala a cada lado, pero yo nunca estoy del todo tranquila.

Me muero de angustia, parece que le han hecho un agujero con un taladro.

¿Y si te estás limpiando la cera de los oídos con un bastoncillo (que, por cierto, deberías dejar de hacerlo porque es malísimo) y alguien entra al baño de sopetón, te empuja y te lo clavas hasta el cerebro?

¿Y si, por algún tipo de casualidad terrible de la vida, te entra un mini cristal roto, o un clavo, o algún tipo de artilugio horrible por ahí?

O, incluso peor ¿y si te entra una araña?

VER MÁS: Esta araña gigante arrastrando a un ratón es lo más terrorífico que verás hoy

De acuerdo con The Indiand Express, la mujer del vídeo, identificada como Lekshmi L., tuvo que ser trasladada de urgencia al hospital de Karnataka (en la India) tras experimentar intensos dolors de cabeza después de quedarse dormida en su porche.

Santosh Shivaswamy, el doctor que la trató, dijo al periódico que era bastante habitual que la gente necesitase de atención médica porque un objeto se hubiese quedado atrapado en su oído, pero “es raro ver a una araña viva moviéndose en el canal auditivo de alguien”.

Si ya eras de esas personas que viven con la paranoia permanente de que una araña les anide en el oído mientras duermen, este vídeo solo habrá servido para reforzar tus temores.

Si es algo que nunca te habías planteado hasta ahora, ya hemos sembrado el miedo en ti.

¿No te habrá dolido la cabeza estos días, por casualidad?

“Gracias, ahora siempre pensaré que hay una araña en mi oreja cada vez que me duela la cabeza”.

VER MÁS: Se llama Portia y es una araña con superpoderes (y no, no es una manera de hablar)

animales viral

Otras notícias

V
VÍDEO. Arroja a una mujer al metro sin ningún motivo
N
Los turistas se quedan atónitos al ver a 150 osos polares engullendo una ballena en Siberia
N
Una cámara de seguridad graba a un hombre abandonando a un perro en mitad de la carretera
N
Acaban de descubrir una especie nueva de rata gigante que se alimenta de cocos
V
El escalofriante vídeo de una descomunal plaga de langostas invadiendo un pueblo de Rusia
V
El impactante atropello de un profesor de escuela por parte de un padre enloquecido
V
El conmovedor vídeo de un gato que se niega a abandonar la tumba de su dueño fallecido
N
Esta vaca abandonada fue criada entre perros y ahora se cree que es uno de ellos
F
Este loro bailando a los Beach Boys puede alegrarte el día más horrible
V
Este estilisto ruso corta tu pelo como quien tala un árbol... con hacha
N
Una monstruosa tortuga de 700 kilos aparece muerta en una playa de la costa catalana
C
Una ex estrella infantil lanza una campaña para destapar la pedofilia en Hollywood
N
La gente cree que Kylie Jenner ha desvelado el sexo de su bebé con estas pistas