PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Like, Share & Do

Lit

Miseria y trascendencia de una casa hipotecada

Se acaba de publicar 'El rosa en los flancos de las truchas', el primer poemario de Joseph Wilson

Eudald Espluga

19 Enero 2018 13:01

Pocas veces se repara en la metafísica del capital financiero. Pocas veces, por no decir nunca, advertimos que cuando tratamos con hipotecas, inflaciones o la crisis, lo hacemos con entes de dudosa ontología, realidades abstractas e inexistentes. Es normal. Sus consecuencias son tan auténticas y dolorosas que parece imposible buscarles la lírica sin resultar frívolo, sin alejarnos de la viveza de la desgracia. Las imágenes que nos regala Joseph Wilson en los poemas que componen El rosa en los flancos de las truchas, sin embargo, lo consiguen. Logran sumergirse en ese universo quimérico de cifras y crédito y divisas y ceros, captar su absurdidad y su belleza, para luego devolverlos al polvo de la construcción, de la lógica especulativa, de las grandes empresas.

Abordar el significado social del dinero, su vivencia íntima, y retratar un mundo donde lo místico pierde toda su teatralidad es el logro de este libro. Wilson apunta sus versos hacia aquellos espacios en los que lo cotidiano interseca con lo espiritual. La casa —su calor, su materialidad, incluso su ausencia— constituye este punto de encuentro entre lo elevado y lo bajo, entre lo incorpóreo y lo físico. Si fuese una película, su poemario sería una mezcla entre Sacrificio y Muchos hijos, un mono y un castillo. Es decir: un revoltijo entre espiritualidad y docudrama, una escritura bisagra que nos recuerda que nuestros valores, lejos de ser estáticos e inmaculados, se ven arrastrados por la corriente del río.

Quizá por su doble condición de poeta y periodista, Joseph Wilson es capaz de retratar la vida interior de la ciudad: "en la cumbre / de la calle de Torroella de Montgrí n.7 / encuentro y encuentro y vuelvo a encontrar / la soledad / la soledad que perfora nuestros edificios / la soledad acenstral la soledad primordial / del pozo sin agua en su fondo". Afincado en Barcelona desde el año 2000, Wilson traza una crónica de la metrópolis después de la crisis: "los números dicen mucho sobre nosotros la lucha ya eterna entre crédito y débito pregona la constancia del espíritu los datos proclaman el fin de las ideas y solo estoy tranquilo si sé que mi pasta sube sube sube".

Del frío en las oficinas de Correos, de una canción de Astrud, de la constructora Núñez y Navarro, de Toni Cantó en la televisión: Wilson nos habla de todo menos de política, y precisamente por ello sus poemas son subversivos, radicales. 'La casa hipotecada' es la síntesis de esta poética ambigua y deliberadamente confusa, a caballo entre distintos mundos, que desafía nuestra moralidad estacionaria.

La casa hipotecada, de Joseph Wilson

La entrada es un carnero dorado

La entrada es una canoa

La entrada es la trompeta de Miles Davis.

Considera la impresión que dejará

Considera cómo será llegar desde el trabajo.

Gira a la derecha después del umbral.

Encuentras tu dedo gordo en un trile

Encuentras tu nombre en un himno

Encuentras a un amigo que habías perdido.

Toma nota del espacio que sobra

Toma nota del espacio para compras.

Tenemos aquí las sandías

Tenemos aquí el axis mundis.

Tenemos aquí el bañador mojado de Liz Taylor.

Adelante. Empuja fuerte. ¡Voilà!

El armario es un caleidoscopio

El armario es una locomotora rusa

El armario es una red de trapecio.

Has de bañarte en la piscina.

Podrías perderte en la hiedra

Podrías perderte en la nubosidad.

Ahora sube la torre.

No eres tonto. Sabes

Aquí es donde se observa la lluvia

Aquí es donde el sexo ocurre

Aquí es donde la noche cae primero.

Deberías firmar todas las copias

Deberías verte la cara.

La casa es un helecho

Es la cueva de Platón

Es un juramento

Es un bote de mermelada abierto

Es el aura de Chales de Gaulle

Es una mano es una cabeza

Con ojos, nariz y boca.

poesía

Otras notícias

L
Un poema poderoso, bello y combativo para empezar el #BlackHistoryMonth
L
Cuando la poeta se convierte en heroína
L
Nicanor Parra, ¿un meteorito oscuro?
L
Nicanor Parra nos ha dejado a los 103 años
L
¡Feliz cumpleaños a Walter White! Lo celebramos con un poema
L
A la mierda la poética: las revueltas en Irán no necesitan “belleza”
L
“Yo sé que existo porque tú me imaginas”
L
La misteriosa poesía de los episodios perdidos de Los Simpson
L
“Somos las nietas de las campesinas que no pudiste esterilizar”
L
La historia de Brasil narrada por un útero: sangre, opresión y resistencia
L
Tedi López Mills no existe
L
Supremacismo daltónico: cuando los supervivientes son acusados de terroristas
L
“¿Lucha de clases? No es los de arriba contra los de abajo; es todos contra todos”