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Life

Los hombres gays que no quieren ser gays, y se llaman a sí mismos 'andrófilos'

El término fue acuñado de forma inocente por un gay, pero ha acabado en manos de la extrema derecha

anna pacheco

17 Octubre 2017 17:15

Imagen vía K-1000/Flickr

A principios de los 2000, Nicholas Chinardet empleó un término en su blog para referirse a su condición de homosexual sin decir la palabra "gay". Chinardet consideraba que el término “homosexual” implicaba unas connotaciones demasiado “clínicas”, mientras que “gay” se asociaba, según él, a un tipo de hombre al que le gusta la cultura pop e ir de compras. Chinardet no se sentía cómodo en ninguno de los dos términos, así que decidió recurrir una palabra griega (andro+filia) para definir a todo aquel que siente atracción hacia los hombres sin cumplir con todos esos clichés. Incluido él mismo.

Ese día decidió incluir la palabra androfilia en su artículo. Lo que él no imaginaba es que, años más tarde, la extrema derecha utilizaría aquella palabra como alternativa para desmarcarse de lo considerado “gay” propagando una idea igualmente dañina y rechanzado lo comúnmente asociado a la cultura queer. Es como tirarse piedras contra un propio tejado, como generar un tipo de homofobia dentro de la comunidad gay en vez de luchar porque esa etiqueta sea cada vez más diversa e inclusiva. Tampoco sabemos si Chinardet fue el primero en emplearla, lo que sí sabemos es que en algunas webs sí se hace referencia a él.

LEER MÁS: Muchos de los que sobreviven a terapias para curar la homosexualidad se suicidan

En cualquier caso no es de extrañar que la extrema derecha encontrara en este término el filón perfecto para refugiarse y para reconocer una homosexualidad supuestamente “superior”, en detrimento de otra demasiado excéntrica, visible, estrafalaria o exótica. En el 2006, el polemista ultra conservador Jack Donovan se apropió del término para titular su libro Androphilia, que llevaba por subtítulo: “Rechazando la identidad gay, reclamando la masculinidad”.

Rejecting the gay identity, reclaiming masculinity

Desde entonces, y con el auge de la extrema derecha en buena parte de Europa y Estados Unidos, son muchos los hombres gays que han dado una nueva ola de popularidad al término, intentando normalizar el uso de la palabra “androfilia” e incluso describiéndose de tal forma en plataformas como Grindr.

El mismo Chinardet ha explicado ahora su propio invención y, en parte, ha tratado de desmarcarse. Chinardet explica en esta columna de su blog que solo usó ese término en aquella ocasión, pero que no tiene "ningún problema en definirse ni como homosexual, pese a que le resulta más clínico, ni como gay, una palabra corta que todo el mundo entiende". Chinardet aclara que solo quería explicar que existía diversidad dentro de la etiqueta 'gay' más allá de los estereotipos (chicos con un montón de amigas, afeminados, a la última moda y fans de Miley Cyrus). Cosas que nada tienen que ver con él. A veces, se define a sí mismo de forma irónica como "mal gay".

LEER MÁS: Una cosa es el homosexual discreto y respetable y otra el maricón ostentoso

Pese a todo y para evitar confusión después de cómo se ha malinterpretado todo este asunto, él mismo Chinardet ha decidido incluir la palabra 'gay' en su propia bio de Twitter.

Perfil de Nicolas Chinardet  

Para algunos de los que han caído rendidos al término, quizás ya es demasiado tarde. Algunos testimonios recogidos en este artículo de la BBC sugieren que los “la homosexualidad no tiene que ver con la identidad, sino con la ideología” o que los “andrófilos sienten atracción por los hombres, pero también gozan de atributos típicamente masculinos como la fortaleza o la diligencia”. Algunos muestran cierta simpatía por la violencia y por lo militar.

Otro testimonio en el mismo artículo, sin embargo, se arrepiente ahora de haberse descrito de este modo al enterarse de que el concepto está ya en manos de la extrema derecha.

James Milton de 24 años es afroamericano de Chicago y le gusta la música country y las artes marciales. Él creía que, por eso, estaba fuera de lo considerado “gay”. Pero ahora se siente mucho más fuera de la alt-right. “Creo que voy a revisar mi bio de Grindr”.



hombres gay homosexualidad

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