PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Like, Share & Do

Food

'Los veganos son los tontos útiles del capitalismo'

La columna de tres intelectuales es el ataque frontal más grave que ha recibido el veganismo en Francia. Y merecía una respuesta a la altura

Rosa Molinero Trias

21 Marzo 2018 13:37

“Por qué los veganos están totalmente equivocados” es un titular que no deja lugar a dudas. Firman tres intelectuales franceses en una columna de opinión en la que arremeten à la Marías contra el veganismo como fuente de todos los males del mundo, como un peligro apocalíptico que acabará con los animales, con la agricultura, con nuestra salud, con la libertad. En definitiva, “el veganismo no nos salvará”, dicen al final sus autores resumiendo ocho epígrafes en los que pretenden desmontar argumentos como “Los veganos salvarán los animales” o “El veganismo es una posición política emancipadora”.

Sorprendentemente publicada en el periódico de izquierdas Libération, la columna fue escrita por el politólogo y autor de “Libération animale ou nouveaux terroristes?” (Golias, 2000), Paul Ariès, el periodista Frédéric Denhez y Jocelyne Porcher, socióloga y directora de investigación en el Instituto Nacional de Investigación Agronómica de Francia (INRA).

“Una tribuna llena de prejuicios y razonamientos falaces”

Activistas del L214

Obviamente, ha provocado una retahíla de respuestas, contando un total de tres dentro del mismo Libération y que recogemos aquí. La han tildado de “tribuna llena de prejuicios y razonamientos falaces”, según el grupo de activistas L214, de juntar “todos los clichés, mentiras y arcaismos vehiculados a lo largo de los años contra los veganos por los lobbys pro-carne”, según Aymeric Caron, periodista y portavoz de Rassemblent des écologistes pour le vivant (REV). Incluso el análisis de la pieza por el propio periodista del periódico, Pierre Carrey, desmarcado de la posiciones del activismo, ha sido negativa.

No es de extrañar tal carretada de críticas, porque la talla de los argumentos era la siguiente:

“Los animales han adquirido una segunda naturaleza que hace que ellos nos comprendan, y que todavía los comprendamos nosotros mejor. Así que es probable que no pidan ser ‘liberados’ (...) Piden vivir con nosotros, y nosotros con ellos, piden vivir una existencia interesante, inteligente y digna”.

“Las hambrunas actuales son armas políticas. Cuando hay gente que muere de hambre en algún lugar, es porque otros lo han decidido. No vemos de qué forma el veganismo podría cambiar esta realidad”.

“Habiendo expulsado a los animales domésticos, no queda nadie para mantener los paisajes despejados, como las praderas, humedales, montañas y bosques. Aunque sí obligar a los parados, presos y vagabundos a cortar hierbas o a producir robots que los suplanten”.

"Los teóricos y militantes veganos no son revolucionarios, son, al contrario, claramente los tontos útiles del capitalismo"

“El veganismo no participa de la emancipación de los animales y aún menos de la de los humanos. Al contrario, defendiendo una agricultura sin ganadería y un mundo sin animales domésticos, es decir, sin vacas, ni caballos ni perros, este movimiento nos mete todavía más dentro de las garras de las multinacionales y acrecienta nuestra dependencia alimentaria y nuestra alienación. Los teóricos y militantes veganos no son revolucionarios, son, al contrario, claramente los tontos útiles del capitalismo”.

Y como colofón, “El veganismo es peligroso”, a la que le siguen una serie de amenazas que acontecerán si el veganismo se impone en el mundo, la más ingeniosa de las cuales es la siguiente:

“El veganismo es el aliado objetivo de una amenaza todavía más grande. Porque, después de todo, la mejor manera de no dañar más la naturaleza es apartándonos totalmente. De cerrarnos en las ciudades, alimentados por flujos de moléculas y de flujos de datos. Nada más sucio, más limpio, que el espíritu sano vuelto hacia una moral última, la mejora del hombre mediante su aislamiento total de la naturaleza que no podemos dominar y que nos reenvía sin cesar a nuestra animalidad. Sí, veganismo rima con transhumanismo”.

“Han juntado todos los clichés, mentiras y arcaismos vehiculados a lo largo de los años contra los veganos por los lobbys pro-carne”

Aymeric Cayron, portavoz del grupo animalista REV

Aymeric Caron, cuya respuesta desmonta en pocas líneas las razones expuestas por los tres martillos del veganismo, afirma que “hay que tener mucha mala fe para osar afirmar que las vacas, los cerdos o los pollos que enviamos al matadero tienen los mismos ‘intereses’ que nosotros en la relación que nosotros les imponemos y que son felices con su destino” y recuerda que la filosofía que subyace al veganismo “es contraria a la lógica neoliberal que se basa en el consumismo y la explotación de los más débiles”.

“Los veganos se hacen una pregunta muy sencilla, que evitáis cuidadosamente: por qué estaríamos autorizados a terminar innecesariamente la vida a otros seres sensibles, inteligentes, sociables, que no piden más que poder existir, como cada uno de nosotros? Salvar y cuidar a los inocentes no puede dañar nuestra humanidad. Al contrario, es el único modo de reforzarla”.

“El veganismo es el aliado objetivo de una amenaza todavía más grande. De cerrarnos en las ciudades, alimentados por flujos de moléculas y de flujos de datos".

Por su lado, los activistas L214, que sacaron a la luz la situación de unos mataderos que revolvieron los estómagos de toda Francia y gracias a los cuales fue posible la aprobación de la ley que obliga a controlar las instalaciones donde se da muerte a los animales mediante cámaras de videovigilancia, se expresaban así:

“Los autores de esta tribuna denigran a aquellos que muestran esta realidad perturbadora, ahorrándose la reflexión sobre la violencia con la que matamos a los animales”.

PETA

También aportaban datos, cosa que la columna de opinión no hacía, para señalar que la ganadería “es la resposanble del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero” y del “80% de la deforestación del Amazonas (...) Una buena forma de luchar contra el calentamiento global y de preservar la biodiversidad es parar de consumir animales”.

¿Por qué estaríamos autorizados a terminar innecesariamente la vida a otros seres sensibles?

Aymeric Cayron, portavoz del grupo animalista REV

No olvidaban el razonamiento sobre poner a trabajar a parados, presos y vagabundos en la limpieza de los paisajes, que según los tres intelectuales podrían desaparecer. “El argumento según el qual el fin de la explotación animal llevará a un paisaje dramático da risa: paisajes y praderas pueden ser matenidos sin que debamos comer los animales que lo habitan”.

De igual forma se mostraba Pierre Carrey, que habló con algunos de los firmantes, cuyo matiz fue que el texto no iba dirigido “a todos los veganos sino a los más proselitistas” y que, como quiso aclarar Fréderic Denhez, él no es “hostil hacia los veganos en su conjunto, pero tengo la impresión de volver con este tema a los debates stalinianos de la época de mi abuelo”. Esta es toda la aportación al debate que iniciaron con una pieza obtusa. Triste.

Sin duda, el libelo arremete contra una tendencia en alza. Porque si bien los veganos son minoría y los vegetarianos sólo el 3-5% de la población francesa, como señala Carrey, los flexitarianos, es decir, las personas que han reducido el consumo de carne, alcanzan el 34% según un estudio de Kantas World Panel de 2017.

Un tercio de la población ya no puede considerarse una minoría residual sino un grupo de impacto en cuestiones de consumo, por ejemplo. Y ya es patente que ese segmento es el que respalda y visibiliza y difunde las luchas veganas porque simpatiza con ellas. Por supuesto, esto incomoda e incomodará. Pero no hay vuelta atrás.

veganismo activismo francia capitalismo derechos animales

Otras notícias

F
Barbara Streisand admite que ha clonado a su perro favorito dos veces
N
Esta vaca se escapó nadando cuando la llevaban al matadero y ahora vive en una isla
F
PETA quiere que las Tortugas Ninja se pasen a la pizza vegana
F
"Cuando los animalistas intentamos convencer, se nos nota, y generamos desconfianza"
N
Llevaba desde los 70 luchando contra el tráfico de marfil, acaban de encontrar su cuerpo acuchillado
F
"Vale más el cerdo que va colgado que el propio trabajador"
F
¿Por qué casi no hay ningún cerdo con rabo en España?
N
Noruega cerrará todas las granjas de pieles para 2025
F
"La comida se ha vuelto anticomida porque es de mentira"
F
La nutricionista que remueve México: "Comer carne es innecesario"
F
Muere Paul Bocuse. Adiós a la efigie de oro de Francia
F
Mike Isabella, exconcursante de Top Chef, denunciado por acoso sexual
F
Médicos que curan rodeados de máquinas de comida que mata