PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Like, Share & Do

Culture

Un juez dictamina que las letras de Taylor Swift son demasiado tontas para tener copyright

El juez Michael W. Fitzgerald ha hecho historia en la música sin haber siquiera tocado una pandereta

E.M.C.

15 Febrero 2018 17:50

El juez Michael W. Fitzgerald, que es ahora una leyenda de la música probablemente sin haber tocado ni la pandereta en su vida, acaba de decretar que las letras de Taylor Swift son demasiado estúpidas para ser protegidas por copyright.

Al dar su sentencia sobre las acusaciones de plagio que habían recaído sobre Swift, Fitzgerald dijo textualmente que: “No solo el concepto no es creativo y banal, las letras mismas carecen de la pizca de originalidad y creatividad necesarias para la protección de los derechos de autor. Son demasiado breves, poco originales y poco creativas para garantizar su protección bajo la Ley de Derechos de Autor ".

El beef en cuestión surgió cuando los letristas Sean Hall y Nathan Butler denunciaron a Swift por plagiar el tema Playas Gon' Play que compusieron para la girl band que ya nadie recuerda 3LW en su canción de 2014 Shake It Off.

Efectivamente, en las dos canciones hay mucho de players que no pueden parar de jugar y haters que no pueden parar de odiar.

La similaridad está ahí, es innegable, ¿pero, es eso suficiente?

Para el juez Fitzgerald, lo tuvo claro: semejante mierd* de letra básica no se puede copiar. Son palabras demasiado simples como para que se considere que alguien está copiando a alguien por usarlas.

“Al principio de los 2000 la cultura pop estaba impregnada de conceptos de players (jugadores) y haters (odiadores) que se transformaban en frases como ‘playas… gonna play’ o ‘haters… gonna hate’ (‘los jugadores van a jugar’ o ‘los odiadores van a odiar’) que por sí mismas no son más creativas que ‘los corredores van a correr’, ‘los baterías van a tocar la batería’ o ‘los nadadores van a nadar’”, escribió. “El concepto de actores actuando en concordancia con su naturaleza esencial no es creativo en absoluto, es banal”.

Es difícil saber cuál de los dos bandos debería sentirse más ofendido ahora. Esto es como si un tipo llevase a su pareja a pedirle matrimonio a un programa de televisión y ella le rechazase diciéndole que está liada con su hermano, pero mientras lo cuenta se vomita encima de los nervios. No sabría decir quién sale de plató más humillado que quién.



Gerard Fox abogado de los compositores, dijo que era injusto que el juez valorase por sí mismo la originalidad de las letras. “No puede hacer como si fuese un experto en la industria musical”, dijo. “Lo siento, pero la verdad es que es vergonzoso”.

Fitzgerald va a darles a Hall and Butler hasta el 26 de febrero para demostrarle que realmente hay una similaridad suficiente entre las dos canciones como para que él intervenga en el asunto, aunque me da a mí que esto está ya más que sentenciado.

[Vía The Daily Beast]

Copyright Taylor Swift Justicia Música

Otras notícias

S
El alegato futbolero de la próxima ganadora de OT que se ha hecho viral
C
P!nk carga contra los Grammy por insinuar que las mujeres tienen que esforzarse más
C
Los 8 mejores momentos que nos dejaron los Grammy... y un motivo para la reflexión
C
El baile de Rihanna en los Grammy es la mejor respuesta a los que dicen que “está gorda”
C
Grumpy Cat acaba de ganar 572.000€ en un juicio por infracción de copyright
C
Más dura será la caída: último adiós a Mark E. Smith, líder de The Fall
C
Emergen nuevos detalles sobre los últimos días de Dolores O’Riordan
N
43 años después, descubre que fue condenado injustamente por un policía corrupto
C
La policía confirma que no consideran la muerte Dolores O’Riordan como sospechosa
N
BlaBlacar ofrece coches exclusivos para mujeres y los machitos lloran
L
Venden todas sus pertenencias para vivir navegando en un barco y naufragan al segundo día
C
Los inquietantes mensajes de Facebook del hombre que iba a secuestrar a Lana del Rey
L
Adiós sujetador, adiós vergüenza: así es el movimiento que reivindica las tetas caídas