Ritmos con la boca, movimientos con los pies, caderas que vuelan, brazos peludos, con alerón empapado de keroseno. Barba y verano. El segundo disco de MatÃas Aguayo, que editó el año pasado el sello Kompakt –entre el amor y el odio nos tiene “Ay Ay Ay”, brillante por momentos, hortera también–, tenÃa como eje central, como momento para los rectales –no diremos anales, que es maleducado– de la historia este tema, “Rollerskate”, que es lo que hace tiempo que viene buscando Herbert y no le sale. AhÃ, Aguayo se samplea la lengua, el maxilar y los molares sin descanso para acabar dando con un hit imposible de minimal house con toque caribeño. Lo único que faltaba para que la cosa circulara viralmente es el vÃdeo, que ya está aquÃ. Un poco decepcionante, porque sólo se ven sombras, la cara sin afeitar de Aguayo y su camiseta amarilla de tirantes, pero seguro que a alguna fémina le va el look y lo agradece para sus momentos de pasión. |
