Escuchando la música de Phoenix apetece tener 10 años menos, ser una adolescente, vestir de colegiala y pasarte las tardes enteras encerrada en tu dormitorio tarareando no sin ápice de sonrojo una y otra vez las canciones de la formación de tus sueños. Una pena que las chiquillas de hoy en dÃa prefieran perforarse el cuerpo entero y escuchar grupos como Tokio Hotel, y que los trendies, indies, modernos, cómo cojones queramos llamarnos, nos hayamos apoderado de esta suerte de neo-beatles de baterÃas electrónicas y acento francés para nuestro deleite elitista. La Blogotheque llevaba años persiguiendo a Phoenix, hechizados por sus eternas melodÃas veraniegas, viendo como poco a poco crecÃan en popularidad dentro de la escena y se les iban escabullendo como culebras a la mÃnima tentativa de filmarles en la calle, o donde ellos quisieran, pero al final sus súplicas fueron contestadas en forma de un escueto mail. De paseo turÃstico por ParÃs, la Blogotheque y Phoenix por fin nos han podido regalar uno de aquellos instantes irrepetibles frente a la torre Eiffel y un corro de turistas disfrutando de la desconocida banda callejera que en un mundo ideal compartirÃan puesto en las listas de ventas junto a los Jonas Brothers. Esperemos que su nominación a grupo alternativo del año en los Grammys les de el empujoncito necesario. |
Ver comentarios

