No teniendo suficiente con sus invictas carreras en solitario, como si de una pelÃcula de la contracultura de los sesenta se tratase, Conor Oberst y M. Ward se lanzaron a la carretera junto a Jim James de My Morning Jacket y Mike Mogis para gestar la que iba a ser la súper banda de raÃces de la temporada. Apaciguados sus egos, estos monstruos del folk finalmente parieron un disco que escupe de lleno en la cara del presente tecnológico, para resguardarse en el cobijo de las historias contadas a la vera del camino: ancianos afroamericanos con un parche en el ojo izquierdo que tocan la harmónica junto a su perro; romances de una noche de verano con camareras pelirrojas llamadas Jolene en el dinner del cruce entre la ruta 65 con la 66; baños en el rÃo en pelotas, Walt Whitman zumbando en la conciencia, ayahuasca en la frontera con Mexico. Todas ellas, historias encapsuladas en el tiempo que estos revisionistas atrapan del inconsciente colectivo cual arqueólogos de una esencia casi extinguida, que desde ya mismo, puedes escuchar en su totalidad en streaming a través de su Mypace o del widget que podéis ver inmediatamente después de estas lÃneas. Es que uno, no siempre puede ser tan retro. Aunque lo intente con todas sus monstruosas fuerzas. |

