Pelos como escarpias, el pantalón a punto de reventar, el cerebro llenándose de júbilo y flow callejero. Jay-Z ha vuelto, señores, joder sà ha vuelto. D.O.A. es el mejor regalo para esta navidad adelantada de calores y producciones de corte jazzero y funk. Alegato contra el abuso del autotune, o el autotonti, o el autocoñazo, como vosotros queráis denominar al efectito de voz que casi nos enloquece a lo largo de este año de sobre exposición, D.O.A. es la más sublime produccción que le podrÃa haber hecho Kanye West al rey Midas del rap. Un bajo de aquellos enormes, descomunal más bien, melodÃas añejas, y un Jay-Z en estado de gracia como hacÃa tiempo que no lo estaba. Esto es too fucking much. |
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