De esta guisa, atrezzo de lámparas parpadeantes, humo a mansalva, y vestuario a medio camino entre lo nibelungo-tibetano-mágico, se presentó Karin Dreijer y su hueste de entidades paranormales en el escenario Pub del Sónar pasado. Con la mitad del personal cagados de miedo, la sueca no empezó su directo por los hits de aires ochenteros que coronan su disco de debut, sino por lo que parecía por momentos la música ideal para una misa negra en mitad del bosque a la medianoche. Paganismos aparte, Fever Ray ofreció un recital para el recuerdo, y uno de los momentos estéticos de la jornada del sábado 20. "Triangle Walks", su nuevo vídeo, da buena fé de ello. Rendiros al culto de la noche.
Lo de su concierto en el Sónar fue la bomba, me recordaban a los Residents no sé porque, tal vez el tío que estaba a la derecha del todo con ese tocado-sombrero imposible.
Petramartes 23 de junio de 2009
Lo de las lámparas era chulísimo! Una puesta en escena preciosa la verdad.
Laiamartes 23 de junio de 2009
Una gozada la verdad. Decir que yo había pasado un poco de escucharle previamente, y fui a verla más arrastrado por la multitud y mis amigos que otra cosa, y me dejaron patidifusa.