Sà durante los paseos hedonistas dentro del recinto ferial donde se organiza cada año el Sónar, por casualidades de la vida contemporánea, os topaseis de golpe con un perfil de público a medio camino entre el currante vicioso de matadero, y el interno de frenopático de paredes abolladas, no lo dudéis un solo momento, amigos,¡Huid de allÃ!. Posiblemente el culpable de la plaga de Zombis desmelenados sea un Cardopusher en estado de gracia, salpicando y dándolo todo con su terrorista mezcla de breakcore y raggamufin hiperglobalizado en alguno de los ecenarios principales, y vosotros, como no, sus tiernas e inocentonas victimitas a las cuales hincarles el diente en la noche estival barcelonesa. Nosotros ya andamos contagiados, asà que poco nos preocupa ya nuestra integridad inmunológica cara al festival. Aquà os dejamos uno de los temillas más amables de su disco "Unity Means Power", para eso, para que os vayáis contagiando cachito a cachito con pequeñas dosis homeopáticas de la peor calaña. Que si que si, que esto luego por alguna extraña y misteriosa razón se disfruta de mala malÃsima manera. Ya veréis. |
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