
En la horma de la creación los dioses se quedaron a gusto con Dan Whitford. El mozalbete es guapo, dirÃase que irresistiblemente guapo, y talentoso, tal vez jodidamente talentoso. “In Ghost Colours”, -reconocedlo hermanos-, es un disco que a muchos de nosotros nos gustarÃa odiar, apedrearlo y mancillarlo en la plaza del pueblo sin piedad. Porque a parte de ser una rotunda obra maestra de pop sin paliativos, ilustra a la perfección esa vida destinada a ciertos elegidos de mirada epicúrea y preocupaciones tan livianas como qué zapas ponerse la noche del martes en la disco de moda de la ciudad, o por cuál top model decantarse en la sala V.I.P de la misma. Aunque nos duela, esta gente se dedica sólo a esto: a bailar, follar, y crear música. Reconozcámoslo, estos tipejos son lo más. Todo el santo dÃa encerrados en su estudio de grabación experimentando y colocándose a gusto con sonidos tan maravillosos y mercuriales como en este "Sands of Time". Canción inédita de su nuevo EP "Far Away", en una suerte de limbo postmoderno que muchos ya quisieramos para nosotros. No os dejéis llevar por la desesperación, algún dÃa, quién sabe, a lo mejor se nos permita el acceso a ese cacareado jardÃn de las delicias. Mientras, vislumbrémoslo a través de su música. Sólo un consejo.
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