Es curioso, pero en ocasiones las mezclas mejoran los resultados. Las réplicas resultan más bonitas que los originales, las versiones mejoran melodías viejas y las nuevas lecturas dan significado a lo que antes no lo tenía. Es el caso de la remezcla que Trentemøller ha hecho del "Lust" de The Raveonettes. Una canción que no nos gustaba nada, y que con este baño de percusiones digitales y un bajo intacto (heredero de la tensión y la oscuridad del post-punk) consigue crear un diálogo entre los distintos ritmos, dejando que las guitarras y los teclados cubran el sonido suavemente, poco a poco, hasta animar el beat y alzar estos minutos por encima de los límites de palabras como "minimal" o "pop".