Work, Live & Sleep In Collapsing Space Work, Live & Sleep In Collapsing Space Top

EPs

Kuedo KuedoWork, Live & Sleep In Collapsing Space

8.4 / 10

Desde octubre hasta hoy, Kuedo se ha mantenido en silencio –salvo algún live set aquí y allá, como el que le trajo al festival LEV de Gijón–, y esta discreción le honra: como dice gente muy sabia, hay algunos que valen más por lo que callan que por lo que cuentan. Tras un álbum como “Severant”, que competía duramente con el debut de Rustie como mejor disco electrónico de 2011 –y quizá como mejor disco de todo 2011, electrónico o no–, uno tiene que saber calcular muy bien cuál es su siguiente paso. No se puede dar a la ligera. Hay un prestigio cimentado que no se puede demoler así como así, y Jamie Teasdale ha optado por el movimiento más sabio: espaciar lo suficiente su siguiente lanzamiento para darle importancia a ambos, dosificar muy bien la cantidad de datos aportados y mantener una misma línea, con un control de calidad férreo. De este modo, “Work, Live & Sleep In Collapsing Space” –titulo algo difícil de memorizar, pero que contiene toda la carga romántica y/o distópica de la ciencia-ficción de los 70s, entre Sheckley y K. Dick–, se presenta como el perfecto anexo a “Severant”: una fantasía cósmica organizada alrededor de arpegios que embisten, un primer break de influencia footwork y sintetizadores a presión, que acumulan (simultáneamente) capas de pureza oxigenada y alta contaminación, hasta rodearte en un tejido cósmico de intención escapista. Son cuatro minutos y medio, pero ahí dentro suena como la formación en tiempo real de una civilización de millones de años, avanzada y compleja.

El 12” se completa con dos remixes. El de Laurel Halo suena como una extensión de su sonido en “Quarantine” a la que se le hubiera retirado la voz –no tendría sentido usarla aquí–, pero en la que hay melodías de refuerzo, de influencia vagamente oriental (como una vieja pieza de Sakamoto de principios de los 80s), que suenan a caña de bambú y rastro melancólico de viajeros perdidos en la galaxia que anhelan regresar al hogar. Laurel Halo sostiene su edificio sonoro sobre cimientos nebulosos –o más bien líquidos: los bajos suenan como borbotones de agua hirviente–, y se puede escuchar como un reprise ambient de la pieza original de Kuedo. El segundo remix lo firma Claude Speed –que el componente de American Men subtitula ‘Infinity Ultra Rework’– y es todavía más deslizante, más nitrogenado, casi extendido a los ocho minutos, de manera que todo el conjunto, las tres piezas seguidas, dan forma a un continuum ensoñador que suena como descender a capas cada vez más profundas de la conciencia dormida, hasta perderse en este limbo –en el que flota la voz de Jivraj Singh– rematado hacia el final con sintes digitales heredados de la gran tradición europea de la música cósmica y un break agitado que serviría para ponerle soundtrack a un remake de “Drive” planteado en una galaxia muy lejana, dentro de dos milenios.

A “Work, Live & Sleep In Collapsing Space” solo le faltaría algo más de material nuevo de Kuedo para ser una obra maestra para los siglos. Adolece de falta de chicha –por mucho que los dos remixes sean espléndidos–, quizá porque los 16 minutos que ya incluye son sobresalientes y se hacen cortos, pero aún así ya ha planteado de manera clara y sin dudas su candidatura a 12” crucial de la temporada. Posiblemente otros vendrán que lo harán mejor, pero con el listón que ya ha marcado Kuedo, van a tener que sudar mucho la almorrana.

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar