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9 / 10

Klaus  Tusk EP R&S RECORDS (RS1107, 12” + digital)

Klaus no se llama Klaus ni tampoco es alemán, como el pez de “American Dad”. El crédito de la galleta de este su primer 12” para R&S Records –y el primero de toda su carrera, sin contar el remix que grabó para Mount Kimbie en el reciente “Carbonated”– indica la firma de N. Sigsworth (N. significa Nick), nacido y residente en el sur de Londres. Su música, de hecho, es londinense hasta la médula, centrada en ese sonido arrastrado, espacioso y tirando a fantasmal que se encontraba en los primeros vinilos de Airhead, James Blake y, por supuesto, Burial. Mencionar esos nombres indica poner el listón muy alto, pero Klaus está al nivel esperado en “Tusk EP” y, cuatro cortes después, viene a hacerles compañía en la primera división del post-dubstep de intención misteriosa. Es tan “post” que casi no hay beats: las cuatro producciones del maxi flotan en una nube tenue y estática, en una especie de ambient impreciso que de vez en cuando resulta acribillado por un bajo apagado, un golpe con sonido de televisión mal sintonizada y un eco como de madera a lo lejos ( “Cypher”). Este es el único momento que se puede bailar, y sería en completo estatismo, quizá sólo moviendo un poco los pulgares. Así de contemplativo es Klaus.

El resto de las piezas se mantienen en esa calma tensa y lacrimógena que invadía los interludios de Burial. “Tusk”, por ejemplo, parece querer estallar con un beat eufórico al estilo de Joy Orbison, pero el beat se conforma con avanzar a tientas en un tempo que parece ir reduciendo la velocidad en vez de aumentarla o mantenerla; es dubstep a punto de irse a dormir, con los párpados pesados y las endorfinas revueltas. “Fens” también apunta a una especie de drum’n’bass a cámara lenta, pero la atmósfera neblinosa lo invade todo por completo, sumiendo la escucha en una burbuja húmeda y porosa en la que es fácil sentir comodidad y nunca presión. La última pista, “Pim”, es la más destensada de todas: casi no hay apoyo rítmico, todo es un oleaje manso de capas de sonido acuoso y ambientes arremolinados, como cuando las primeras nubes negras empiezan a juntarse y amenazan tormenta. Y así se acaba “Tusk EP”, y se tiene la sensación de que ha entrado en escena otro candidato a 12” más fascinante del año.

Javier Blánquez

Klaus - Tusk EP by R & S Records

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