Sunburn EP Sunburn EP

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Baio BaioSunburn EP

7.5 / 10

Hasta ahora, Ezra Koening (voz y guitarra) y Rostam Batmanglij (telcados) eran los dos miembros más conocidos de Vampire Weekend. El primero, por ser el vocalista y portavoz en gran parte de las entrevistas con la banda, además de haber firmado algunas colaboraciones tan resultonas como “Warm Heart Of Africa” con The Very Best; y el segundo, gracias a Discovery, un interesante proyecto paralelo junto a su amigo Wesley Miles (Ra Ra Riot). Mientras llega el tercer disco del grupo neoyorquino (en principio, se esperaba para finales de este año, pero el cantante ha declarado que por ahora no tienen prisa y que saldrá cuando sea el momento adecuado), Chris Baio (bajista) se destapa con un EP de tres canciones publicado en el sello de Joe Goddard ( Hot Chip) y en el que apunta detalles muy interesantes.

No hay que olvidar que él es uno de los artífices (junto al cuarto en discordia, el batería Chris Tomson) de la sección rítmica de Vampire Weekend. Además, el músico ya pinchaba en bares y fiestas cuando estudiaba en la Universidad de Columbia, una faceta que ha prodigado durante el último año, durante el que ha pasado por las cabinas de los clubes más chingones de Estados Unidos y Europa. “Sunburn EP” ofrece tres canciones en apenas 20 minutos y, aunque sabe a poco, aquí hay material de sobra para hacer bailar a una camada de yanquis sedientos de farra en las playas de Cancún.

El primer corte, “Sunburn Modern”, toma prestadas varias ideas del Subiza de los guipuzcoanos Delorean. El sonido balearic suave y relajante deja paso a unas percusiones africanas tan del gusto de los autores de “A-Punk”. Las líneas de bajo, los bongos y los juegos vocales dirigen la canción, que pasa por momentos de euforia y otros de calma, en el que quizá sea el tema más flojo del conjunto. La pretensión discotequera de “Anonymity 1” es mucho más evidente. Los sintetizadores van a piñón, mientras unos ritmos de palmas intensifican la juerga. Aquí es evidente la nostalgia del autor por el house de los 90s. El recorrido de este tema, que avanza ganando pulso y ritmo, habla muy bien de la habilidad de Baio (así firma como DJ) para encajar las distintas piezas y crear un conjunto resultón. Capacidad de traslación tendrá, porque el chico cursó estudios de matemáticas en su época universitaria. “Tanto” es el corte que cierra el EP y el que debería de servir como su carta de presentación. El productor y vocalista chileno Matías Aguayo (que ya colaboró en una de las mejores canciones del año pasado, la pegadiza “Ice Cream” de Battles) aporta unas voces que, si bien no dicen nada coherente, sí que sirven para generar una sensación muy placentera. Por momentos, evoca las melodías etéreas de Washed Out, aunque termina precipitándose por un sendero más fiestero. Huele a temazo para las discotecas modernillas este verano.

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