Satin Panthers Satin Panthers

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Hudson Mohawke Hudson MohawkeSatin Panthers

8 / 10

hudson_cover WARP (WAP313, 12” + CD + digital)

Cuenta la leyenda que los dioses crearon a los gatos para que los hombres pudieran acariciar a los tigres y las panteras –los más suaves de los animales– sin miedo a que les devoraran. De igual manera, Hudson Mohawke ha creado este “Satin Panthers” para que podamos sentir la excitación sexual del funk y el grosor de sus sonidos sin tener que exponernos directamente a los modelos extra gordos y agresivos en los que se inspira, para que el disfrute de un bajo exagerado y unos sintes de neón que se abalanzan sobre ti con las uñas extendidas sea sin daño alguno. Estas panteras de satén del escocés son como gatos, por tanto, modelos a escala en los que se conservan todas las características de un sonido bestial sumado a un disfrute sin riesgo para el cuerpo. Una bestia sonora condensada en 16 minutos afilados en los que se despliega una tormenta de breaks hinchados y sonidos con el pitch alto.

Cuando Hudson Mohawke editó su álbum de estreno, “Butter” (Warp, 2009), hubo quien no encontró en él lo que se había prometido con tanto hype: algunas críticas lo tachaban de disperso, de querer tocar demasiadas teclas y sólo acertar en unas cuantas. Esa opinión es discutible, por supuesto, pero con “Satin Panthers” eso no ocurre: los cinco cortes están cosidos con el mismo hilo y compuestos a partir de una paleta de sonidos semejante, y si en “Butter” pudo haber pérdidas de concentración, aquí no se detectan por ninguna parte: “Octan” marca el tono resplandeciente con un arpegio matador y notas solemnes propias de quien se quiere aventurar a componer una sinfonía funk, y “Thunder Bay” empieza a soltar los beats más duros que se le recuerdan a Hud Mo: baterías furiosas envueltas en una cacofonía de voces de niño, incisos booty y sintes cósmicos heredados de la tradición rave. Esos son los dos extremos por los que se balancea su péndulo rítmico: el sexo y la furia. “Cbat” parece un beat de Pharrell Williams en un manicomio, mientras que “All Your Love” podría ser la versión wonky del R&B de The-Dream y “Thank You” el sonido que sacaría Flying Lotus tras un año de gimnasio e ir a raves sin freno. Si Hud Mo consigue que todo el álbum próximo sea así, creednos: crecerá el índice de natalidad.

Richard Ellmann

"Satin Panthers"

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