Ronan Point Ronan Point

EPs

Sleeparchive SleeparchiveRonan Point

9 / 10

Sleeparchive  Ronan Point TRESOR (TRESOR243, 12” + digital)

No vale la pena intentar penetrar más allá de la superficie de la obra monolítica de Sleeparchive, ya que cualquier variación que se aprecie sólo resulta significativa desde una óptica absurdamente microscópica. Lo que no significa que las cosas no hayan cambiado alrededor de la vida de Roger Semsroth. Cuando sacó a la luz su proyecto en 2004 se caracterizaba por la depuración de un tipo de paleta sonora que se acabó convirtiendo en su estética característica: el mortecino ruido estático de cintas de vídeo, pitidos de androide deprimido, ecos pesados que parecían salir del fondo de una cueva.

El minimimalismo techno actual con el que Sleeparchive sería comparable –que es ese estilo nacido hace tiempo de las manos del trabajo de Mika Vainio bajo el alias Ø– es hoy un sonido de moda que se encuentra a lo largo y ancho de todo Berlín. Y para su estreno en el venerable sello Tresor, una institución de la ciudad, Semsroth –que ha declarado más de una vez que no escucha nada de techno– apenas ha querido cambiar sus viejos métodos: se ha conformado con mejorarlos. Mientras producciones anteriores se movían en una línea entre el primitivismo y la torpeza, “Ronan Point” aparece con un sonido refinado que se coloca entre lo mejor de su género y, lo más importante, sin haber escatimado nada de su substancia. Hay variaciones muy leves –la novedad más inmediata consiste en algunos bajos sucios y gloriosos, como si en el loop se hubiera colado una colmena de abejas enfurecidas–, pero no se nos ocurre ninguna razón por la que un artista con un idioma musical tan personal debería cambiar justo ahora.

Semsroth no deja de ser en ningún momento un hombre de su ciudad, Berlín, y de su escena, siempre en línea con el gusto que se marca desde la tienda de discos Hardwax. Pero si te adentras en sus música, y percibes el espíritu que la anima, más que berlinés pensarás que el hombre está más cerca de Islandia que de cualquier otro lugar. Es música glacial, claro que sí, pero se mueve a golpes de corrientes de vapor caliente bajo su superficie. Y aunque parece que estas cuatro piezas sin concesiones se hayan hecho para clubes como Berghain, los engranajes interiores demuestran que no, que sirven para cualquier lugar y cualquier situación.

Robin Howells

Sleeparchive - Ronan Point 3

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar