Our Love Is Hurting Us Our Love Is Hurting Us

EPs

oOoOO oOoOOOur Love Is Hurting Us

7.8 / 10

Parece ser que oOoOO no se va a librar de la sombra del witch house tan fácilmente. Le funcionó a Balam Acab, gracias a un disco en el que se materializaba todo lo que su anterior EP prometía, desplegando una propuesta estética que superaba sin problemas los límites de aquello tan difuso que fue el witch house. Sin embargo, en el caso de oOoOO no ha sido así, si tenemos en cuenta la reseña que publicó Pitchfork y en la que se criticaba que ofreciese, basicamente, más de lo mismo. Y sí, es cierto que “Our Loving Is Hurting Us” ofrece más de lo mismo, pero también es cierto que hay que desconfiar de las ideas preconcebidas desde las que a veces se juzgan los discos. ¿Realmente es necesario que un músico muestre una evolución en todas las ocasiones? ¿Qué hacemos entonces con The Fall, por poner un ejemplo? Quiero decir que hay carreras basadas en la evolución musical, o en una idea que se va perfilando disco a disco, pero en otras ocasioens, y ese es el caso de oOoOO, desde el primer EP dan con su propia personalidad. El problema en este caso es que los sucesivos lanzamientos van perdiendo el efecto sorpresa del primero, algo que este proyecto de Christopher Dexter Greenspan ha esquivado precisamente mediante aquello por lo que más se le critica: guardando silencio hasta tener un pequeño puñado de canciones lo suficientemente sólidas como para justificar un segundo EP. En definitiva, son preferibles dos EPs de oOoOO sin relleno y espaciados en el tiempo que un decepcionante y precipitado LP a medio gas, publicado para aprovecharse del tirón.

No todas las bandas tienen por qué ambicionar llegar a ser y sonar cada vez más importantes, y aun a pesar de que no sacase más EPs –al menos con este alias–, Greenspan ya debería tener un pequeño lugar reservado en la historia reciente de la música popular. Así que con “Our Love Is Hurting Us” lo que tenemos es una reafirmación de las ideas expuestas en su anterior maxi, cinco intrincados y detallistas temas que demuestran que Greenspan sigue en tan buena forma como hace dos años. Puede que la táctica de apropiarse de ritmos y aspectos de producción más típicos del R&B comercial y transplantarlos a un contexto más intimista se haya convertido en un lugar común, pero realmente hay muy poca gente que lo haga como él.

El adelanto del EP, “No Way Back”, ya dejaba claro que este lanzamiento continuaría explorando patrones de ritmo, sustentados en bajos poderosos y con trazas de música electrónica, exprimiendo la idea de los recuerdos de una rave como medio para expresar sentimientos más introvertidos, y al mismo tiempo sustituyendo la sexualidad del R&B por una sensualidad sugerida. El conjunto suena subacuático, de alguna manera reminiscente de la producción del “Love Deluxe” de Sade, al tiempo que espiritual, algo que ya ha señalado Simon Reynolds en varias ocasiones en los últimos meses como uno de los rasgos recurrentes en la música underground estadounidense reciente.

Para terminar, dos riesgos que sí que hay que tener en cuenta: el primero tiene que ver con el recuerdo de cómo el trip-hop, algo en principio creativo y estimulante, se convirtió en algo formulaico. Es, quizás, el mayor riesgo que corre oOoOO, pero dado que su impacto sigue siendo minoritario y que su música sigue sonando igual de efectiva y fresca que la primera vez que lo escuchamos, no parece claro que vaya a suceder esto. Por otra parte, y en este caso desde el punto de vista del oyente, se corre el riesgo de ser condescendiente con la música comercial sobre la que trabaja Greenspan, y pensar que lo suyo es mucho más atrevido. Sería más conveniente referirse a lo que hacen los productores de R&B mainstream y productores underground como dos enfoques diferentes a partir del mismo material, igualmente creativos ambos.

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