Love Me Oh Please Love Me Love Me Oh Please Love Me

EPs

Bullion BullionLove Me Oh Please Love Me

7.8 / 10

Si me preguntáis qué es pop futurista os diré: “esto”. Nada de psicodelia digital con cantantes, synth-madness de gogoritos femeninos o refritos actualizados de sonidos ochenteros para la pista. Que sí, que están muy bien, pero es muy difícil husmear en las cavidades de este género y encontrar algo que suene tan nuevo que resulte misión casi imposible asociarlo a referentes pretéritos. Pues Bullion lo ha hecho con laureles: lo que se podía catar con la puntita de la lengua en su último 12” para R&S – Say Arr Ee / What Does She Know– se convierte en una explosión de sabor en este EP, una obra rebozada con una fuerza y un poder visionario que a más de uno dejará fuera de juego a la primera escucha. Hay que darle dos y hasta tres oportunidades. A partir de ahí, cuando el cerebro se adapta a los patrones ultracontemporáneos que Bullion aplica a la música pop cantada, uno descubre uno de los territorios más fértiles y excitantes para que el género florezca y viva una nueva juventud.

Así que Nathan Jenkins ha dejado de jugar con el sampler y las maquinitas de última generación. Ha encauzado sus pulsiones creativas hacia sonidos de carne y hueso, mucho más orgánicos, cimentados en partituras de instrumentación real y melodías vocales pergeñadas por él mismo con sorprendente (y cada vez mayor) solvencia. Jesse Hackett, Wayne Francis y Juliano Fiori le acompañan en los fondos instrumentales, forjando un sonido pulposo que presentan trazas de los 80s, sin duda, pero trazas perfectamente diluidas en la sopa, para que nadie se atreva siquiera a pronunciar la palabra revival.

El funk-pop ondulatorio con solo de saxo y algún que otro falsete de Jenkins de “It’s All In Sound” es casi una epifanía: sabes que tus oídos están asimilando algo extraño, pero deliciosamente nuevo y apetecible. La versión del tema de Ben Wyatt “The Age Of Self” sigue las mismas pautas: slaps minúsculos, baterías nerviosas, efectos de percusión juguetones, guitarras acuosas, similar en intenciones a lo que grababa John Callaghan, uno de los raros de Warp. En “Collision” se intensifican las atmósferas en un medio tiempo aliado con misteriosos pellizcos de bajo, melodías vocales brumosas, algo así como la música que sonaría en “Twin Peaks” si se volviera a rodar en el 2012. “Save Your Lubb” es un sprint de funk robótico y psicodelia contenida que recuerda a lo que deberían hacer ahora Devo. Psicodelia que explota en racimo en “Family”, una extraña banda sonora para una extraña película que jamás se rodará. Y finalmente nos topamos con “Keep A Document”, otro triunfo épico: guitarras a los Chris Rea, susurros afectados, base programada y sintetizadores a lo Jan Hammer… De lo mejor del mes, socios.

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar