Freedom 2K Freedom 2K

EPs

LA Vampires by Octo Octa LA Vampires by Octo OctaFreedom 2K

7.6 / 10

Aparcado definitivamente Pocahaunted, su proyecto de psicodelia feroz a medio camino entre los cuelgues de drones y el tribalismo funk, Amanda Brown concibe su aventura LA Vampires, de ahora y en adelante, como un trabajo en colaboración. Nunca quiere estar sola y siempre quiere compartir el estudio con amigos talentosos que le ayuden a expresarse cada vez de manera diferente, tal como explicaba ella misma en la entrevista que acompañaba su PlayGround Mix 081, y después de un vinilo con la Zola Jesus pre- “Stridulum” –la más gutural y ruidosa– y otro de new wave y mutant disco junto al escurridizo Ital, LA Vampires cambia de sonido y de pareja una vez más en este EP –casi mini-álbum– producido por Octo Octa y que funciona como homenaje respetuoso al deep house clásico. El tipo de sonido tampoco debe sorprender: si los anteriores vinilos de LA Vampires estaban pensados según el signo de Not Not Fun –un cierto lo-fi ruidoso–, “Freedom 2K” es la constatación de que el interés de Amanda Brown está plenamente fijado en la música de baile y en 100% Silk, el sello de house más cool del momento.

El vinilo de “Freedom 2K” estará a la venta a finales de la semana próxima; la edición digital se ha adelantado a finales de mayo y descubre cinco temas de beats sintéticos de clara ascensión 90s y nuevas letras de Amanda Brown en su estado más celebratorio y hedonista, con ese punto naïf (palabras como ‘ecstasy’, ‘unity’, etc.) que se da en cualquier artista llegado recientemente a los placeres de la dance music –algo muy común últimamente de Estados Unidos, por otra parte, donde parece que cada nueva generación está descubriendo con retraso los sonidos que ellos mismos exportaron a Europa y que aquí ya llevan formando parte del paisaje popular desde hace más de una década larga–. Octo Octa se ha sacado para la ocasión su material más destellante –en la línea de su cassette Rough, Rugged, And Raw, y por momentos suena más británico que europeo: “His Love” tiene la construcción de una vieja canción de aquellas bandas que cruzaban indie-pop y dance a principios de los 90s –Fluke, The Shamen, incluso Orbital–, y “Wherever, Boy” se hace igualmente irresistible por su uso de stabs precisos y arpegios de piano simulado en la mejor tradición rave de 1990-1991: entendido en clave retro, “Freedom 2K”, más que un vinilo de Trax, parecería uno de London Records.

“Found You” incluso tiene ese toque ‘balearic’ –recurriendo al léxico obsoleto de hace un par de años– por su cadencia suave, su brisa de sintetizadores y pianos, y que recorre el tramo final del disco: “Unity” tiene tempo rebajado en comparación con los dos primeros cortes, y “Freedom 2K” (el track, no el EP) está en un punto intermedio entre el arrebato bailable y la contención rítmica, aunque lo que no se pierde nunca es ese aura mistificadora y la devoción absoluta por el house-pop en su estado más virginal. El pack concluye con un remix de Malvoreaux, uno de los últimos cachorros de 100% Silk, que elimina la voz en “Freedom 2K”, acelera el beat y extiende la duración hasta los siete minutos, pero sin renunciar al tono general del título: esa suave cyberdelia parecida a la de los primeros vinilos de Deep Dish, o tan emparentada con las primeras bandas de house inglesas que ayudaron a popularizar los placeres de la rave lejos del desenfreno rítmico del hardcore. En definitiva, una escapada al pasado para disfrutar del placer, la seguridad y la ingenuidad que el cruel presente, con su incerteza y su carga negativa insoportable, ya no permite.

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar