Endless House: The Folk / Schaffs EP Endless House: The Folk / Schaffs EP

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Rasmus Folk / Walter Schnaffs Rasmus Folk / Walter SchnaffsEndless House: The Folk / Schaffs EP

8 / 10

Rasmus Folk / Walter Schnaffs  Endless House: The Folk / Schaffs EP DRAMATIC RECORDS (DR003, 12” + digital)

La obsesión del subgénero hauntológico por visualizar el pasado como una dimensión de la memoria cubierta por la hiedra, derrotada y mítica, como se visitaran las ruinas de una civilización perdida para siempre, ha llevado a crear de una música eminentemente ambiental, de paso muy lento, solemne, siempre a partir de recursos de época como sintetizadores primitivos, cintas de cassette y un uso sutil, nunca violento, del ruido. En sellos como Ghost Box –y su mezcla, grosso modo, de electrónica cósmica y bandas sonoras ignotas– o en las últimas grabaciones de Leyland Kirby se observa ese reposo trisísimo, esa espeleología del tiempo, el recuerdo y el anhelo. Lo que no suele haber en la disciplina hauntológica son beats de baile, o no lo solía haber hasta que Dramatic Records impulsó la colección “The Endless House Foundation”, un recopilatorio en CD, editado en primavera, que reunía a un grupo de nuevos productores que, a partir del proto-techno, una música disco evanescente e influencias krautrock, recreaban una utopía de los años 70: la construcción por parte del magnate checo Jiri Kantor de una discoteca colosal, Endless House, en el bosque Baialowieska, y que acabó siendo un fracaso estrepitoso, un sueño roto más como el del iluso Fitzcarraldo que representara en su película Werner Herzog.

En aquella recopilación aparecían dos nombres, Rasmus Folk y Walter Schnaffs, que ahora obtienen cada uno tres cortes en un split EP que amplía el universo sonoro de The Endless House Foundation. “Coupé” (Folk) y “I Am Germany” (Schnaffs) ya habían aparecido en el CD –el primero era un delicioso poema cósmico con beats downtempo, el segundo en la línea de las bandas sonoras de giallos italianos–, y los otro cuatro cortes son un regalo para los sentidos que hay que tomar con agradecimiento. “Phillips Pavillion” (Schnaffs) recuerda al ambient decadente de Leyland Kirby con secuencias muy Tangerine Dream hacia el final; “Dinner In Trieste” (Folk) señala con el dedo a la primera new age alemana impulsada por Klaus Schulze (recuerda, muy en particular, a compositores olvidados como Mind Over Matter), “Spaceship Earth” (Schnaffs) remite a los orígenes del electro y en “Sylvia Kristel” (homenaje la protagonista del film erótico “Emmanuelle”) hay cámaras de eco dub, beats disco de una lentitud inquietante y la fluctuación de unas atmósferas envenenadas, resumen de la aportación sonora entre hedonista y catastrofista que es ya el sonido de marca de este colectivo escurridizo y brillante. Será eterna la espera hasta una nueva entrega.

Javier Blánquez

“Sylvia Kristel”

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