MIA 2006-2010 MIA 2006-2010

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Pinch PinchMIA 2006-2010

7.6 / 10

El próximo mes de enero se celebrará el séptimo aniversario de la primera emisión de Dubstep Warz en BBC Radio 1. Aquel programa está considerado hoy, dentro de la historia del dubstep, como un momento central en lo referente a su expansión popular; es algo que los que estamos interesados en los pormenores de todo esto, y que además fuimos testigos de la época –y que encima hemos viajado por el mundo lo suficiente como para comprobarlo–, comprendemos como un momento de gran importancia, el detonante de la expansión mundial del sonido y su influencia en toda una generación ahora adicta a las bajas frecuencias.

En el programa sonaban principalmente los pioneros del sonido londinense de mediados de la década pasada, pero había uno, del que sólo sonó un tema y un saludo, que solía ser pinchado con asiduidad: Pinch, originario de Bristol. A pesar de su papel secundario, Pinch y su track “Qawwali” acabaron por cristalizar en los años siguientes como dos de los mejores embajadores del género. Y si queremos trazar un símil entre las fascinantes evoluciones del drum’n’bass y el dubstep, tanto Pinch como su sello Tectonic, al menos durante unos pocos años, se convirtieron en el equivalente de Full Cycle en contraposición al sello DMZ de Mala, Coki y Loefah.

Todo esto es un marco interesante para abordar “MIA 2006-2010”, una selección de producciones y remezclas de Rob Ellis –el nombre que figura en su pasaporte– publicadas fuera de Tectonic. Lo que quizá sea más interesante de los 13 tracks que se ofrecen aquí es que muestran cómo, ya desde el principio, nuestro hombre siempre ha estado adherido a un ethos muy libre dentro del dubstep, y a medida que fueron pasando los años, supo alejarse de los ritmos a 140 bpms para entrar en la zona que actualmente ocupa, esa área pantanosa de la bass music que no es exactamente ni dubstep, ni techno ni house ni drum’n’bass.

Mis pensamientos particulares sobre lo que es Pinch actualmente no son relevantes en esta crítica, y no deberían distraernos del hecho de que “MIA” es un disco soberbio que nos muestra a un productor con un conocimiento sólido de lo que son los principios fundamentales del dubstep y que no tiene miedo en forzar las costuras y llevar nuevas ideas hasta el límite.

El álbum se abre con la versión VIP de “Qawwali”, una versión que consigue soportar la comparación con la original, un verdadero himno, y que, lamentablemente, he estado ignorando durante estos últimos seis años a pesar de estar fácilmente localizable en la cara B de la edición original en vinilo en Planet Mu [aquí es donde yo debería ofrecer una excusa patética]. Viene seguida de un remix de un tema original de Nusrat Fateh Ali Kahn, el vocalista paquistaní del género qawwali, y que se editó en 2007. Con sus 116 beats por minuto es el tema más lento del disco, y a la vez el más profundo e hipnótico, a medida que los mejores momentos de Pinch, siempre a 140 bpms, dejan entrever ese tipo de percusión agitada que se localiza en la mayor (y mejor) parte de su trabajo desde entonces.

A partir de aquí, el álbum navega por producciones y remixes que fluctúan entre el sonido oscuro y cabizbajo de “Chamber Dub”, “Cave Dream”, “E.Motive” y “Elements” al techno de profundidad dub con ritmos micro-editados de “Mutate(d)” y “136 Trek”. El último tema es particularmente destacable, ha soportado el paso del tiempo, y más si tenemos en cuenta el extraño espacio en el que habita Pinch actualmente. Cuanto menos, sirve para demostrar que él ya estaba interesado en las conexiones con el techno frío antes de que el sonido se pusiera de moda. Por todas partes, además, afloran los ejercicios experimentales: “Motion Sickness”, con sus melodías zumbones, y “Attack of The Giant Killer Robot Spiders”, que tiene un esqueleto rítmico roto, son temas que cuando se editaron originalmente me desorientaron y me hicieron pensar que Pinch estaba perdiendo el norte, pero que han envejecido muy bien.

También se incluyen un par de remixes vocales, el “Rise Up” de Henry & Louis y el “Double Edge” de Emika. En su álbum de debut, Pinch demostró una gran habilidad en el arte de casar vocalistas con sus producciones abisales, y estos remixes son una prueba fehaciente de esto. “Rise Up” es un himno dub, con melodía tarareable y ecos que golpean como mazas, mientras que “Double Edge” suena más embarrada, más notable quizá porque aquí afloran ambientes mucho más ásperos.

Escondido en medio del CD también está la primera producción dubstep de Pinch, “Deserted Island”, fechada en 2004. Es interesante tenerla aquí, sobre todo para comprobar de dónde vienen ciertos sonidos y técnicas que al final hemos ido identificando con el estilo de Pinch y de todo el sello Tectonic: los platillos, el bajo modulado y la amplitud de espacio.

“MIA 2006-2010” es, sin problemas, una de las mejores recopilaciones del año en materia de música de baile, un pack muy bien seleccionado que traza la carrera de un hombre que siempre ha hecho lo que ha creído oportuno, que no se ha escudado en excusas y que nunca se ha preocupado de las demandas o las restricciones de su escena. Para el fan del trabajo inicial de Pinch, este disco es un recordatorio de su versatilidad y ánimo experimental, el tipo de recopilación que te fuerza a reexaminar las opiniones que tenías sobre el artista y te recuerda que siempre hay que estar excavando en el pasado, sobre todo cuando la frenética evolución de la escena cada vez más nos aleja de aquellos tiempos.

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