1981 1981

Álbumes

Carrie Carrie1981

6.6 / 10

STATIC

La dirección natural de las canciones que Laura Becerra escribe y toca como Carrie parece haber arrastrado su sonido hacia una apariencia cada vez más electrónica y sintética. Un envoltorio hecho con máquinas y ordenadores, relleno de intención y secretos, de cosas en las que pensamos. Teclados y ritmos que sirven de autopista a esos trozos del diario que esta chica de Guadalajara canta con un hilo de voz, como si se hubiera decidido a romper con una timidez arrastrada durante semanas. Como cuando alguien cuenta algo que llevaba días dándole vueltas en la cabeza y lo hace en un sofá, entre anuncios de televisión, o mientras friega unos vasos. “1981” tiene ese punto confesional, pero inocente. Es un disco hecho de susurros y palabras que pesan cuando las callamos, en el que la producción de Rubén Tamayo ( Fax) lleva el zumbido de teclas y botones hacia un primer plano en el que recae toda la carga del sonido. Si en “Honey Blue Star” ( Static Dearstereofan, 05) los arreglos digitales y las programaciones eran más un adorno a melodías de guitarra y canciones con corazón folk, estos temas nacen de la inmediatez y la inercia de un pop electrónico más compacto, como el que inunda “Feeding Little Dogs”, un torrente de beats cantado a dúo entre Laura y Alex Gallo (que antes tocaba con ella en directo y ahora está totalmente integrado en este proyecto), o el tema que da título al disco. Aunque también hay espacio para canciones de cuerpo acústico ( “Japanese Coffee” o “Pollock”, con letra en español), medios tiempos ( “Stumble”) o instrumentales breves. “1981” llena media hora con parte de la música más inquieta y arriesgada que hoy en día puede escucharse desde México.

Miguel Román

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar