Zammuto Zammuto

Álbumes

Zammuto ZammutoZammuto

7.8 / 10

Tras tirarse una década de su vida grabando junto a Paul de Jong, Nick Zammuto retoma la carrera en solitario que dejó varada en el puerto de Solutiore Of Stareau: Disc One” allá por 2001. Atrás queda el recuerdo de aquel triple catálogo de glitch y también las cuatro obras maestras de los hoy extintos The Books, una de las entidades más fascinantes y vanguardistas de la contemporánea reciente. Pero Zammuto sabe que el mundo le necesita y acude rápidamente en ayuda de sus fans entregando esto. Un álbum homónimo en el que parece querer rejuvenecer como músico. Un álbum cuyo tono escurridizo y deslenguado contrasta fuertemente con la figura que tenemos del Zammuto actual: la de un hombre que cultiva hortalizas junto a su mujer y sus tres hijos en la cabaña de Vermont que ellos mismos construyeron. Y es que, aparcando el cariz new age que asomaba en algunos pliegues del mayestático The Way Out, “Zammuto” se presenta como su antítesis, un disco exfoliante y juguetón que enfatiza el ansia creativa más punzante de su autor y que viene a recordarnos que, intelectualmente, estamos ante una de esas personalidades que nunca dejan de expandirse en múltiples direcciones.

Un dato clave que subraya esa revitalización de su figura es que el proyecto viene firmado no sólo por él, sino por una banda a la que ha puesto en marcha específicamente para esto. Lógicamente, siguen existiendo miles de conexiones estéticas con The Books, millones, pero, aún teniendo en cuenta la fisicidad de que hacían gala los autores de “The Lemon Of Pink” en sus conciertos, aquí la logística es otra y la coordinación una bien diferente. El hecho de trabajar como un equipo mayor hace que se piense en la traslación al directo antes de lo que lo hacía el dúo. Y de ahí deducimos que lo que se busca implementar, más que folk sin pestañas y sintaxis a partir de samples (aunque siga utilizando perlas localizadas en cubetas remotas, como esa grabación teatral de un instituto declamada por un cangrejo y titulada “Crabbing”), es otra cosa. Aquí se tiende hacia unas mecánicas musicales que huyen de la virtualidad digital para enlazar con aspectos de, por ejemplo, el lab-rock de Battles. En otras palabras: si The Books eran la mente, Zammuto a solas vendría a ser el cuerpo.

Nuestro hombre ha declarado que lo pretendido junto a su nueva banda era centrarse en la organicidad de los elementos, y no podía haber entregado un álbum más acorde con dicho planteamiento. Todo aquí fluye y rebota cargado de vida. Hay varias secciones grabadas con autotune pero no suenan frígidas. Hay órganos locos pero parecen reírse a carcajadas de la indietrónica. Hay infinidad de trémolos y epilépticas guitarras pero, más que temblar, las sacudidas parecen propias de sus sistemas motores. Todo parece hecho de un metacrilato irrompible, pero de pronto estalla en mil pedazos como si chocase contra una baldosa del suelo. La abstracción, en vez de dejarla volar tan alto como en The Books, se ata más en corto y, tras algunas escuchas, acaba por sedimentar un inagotable fluir de ideas que al principio sólo es posible cazar al vuelo. La imaginación de Zammuto, tal como ha ocurrido literalmente en su vida real, parece haber pasado de los trabajos de química a los de carpintería. Y los contrarios con que tanto le gusta jugar (sabiduría/absurdo, complicación/serenidad) continúan ardiendo al rojo vivo. De nuevo, admirable.

¿Te ha gustado este contenido?...

También te gustará

kanyeadidas

Columnas

Así es como el chándal dejó de ser un símbolo de derrota

La ropa deportiva ya no es solo para vagos y pordioseros. Ahora puedes llevar pantalones de chándal y seguir molando.

leer más
Mira Gonzalez

Actualidad

Esta escritora hará que nunca te sientas solo (pero también te volverá loco)

Quién quiere un psicólogo, si existe Twitter.

leer más
Frida

Actualidad

Lecciones de feminismo para niños curiosos

¿Qué tienen en común Frida Kahlo y Coco Chanel? Que son dos grandes mujeres de nuestra historia

leer más
Mike Mitchell

Historias

Me enamoré de mi compañera de piso, y ahora me he quedado sin casa

*Ilustración de Mike MitchellEsa mañana me volví a levantar en la cama de Carmen y ella me propuso que nos dejáramos de tonterías y que viviéramos ...

leer más
Lilya Brik

Historias

Lilya Brik: la increíble historia tras el grito del siglo

Л.Ю.Б

leer más
Tardones

Historias

25 confesiones de una persona que siempre llega tarde

Todo el mundo te mira mal, pero no entienden nada.

leer más
buceo

Historias

Inmersión en el agujero azul: así piensa un buceador libre

Esta buceadora ha conseguido cosas que en 1960 se consideraban científicamente imposibles.

leer más
top tsingy 2

Historias

Nadie se atreve a pisar la montaña más afilada de la Tierra

Tsingy de Bemaraha es un lugar peligroso... para nosotros

leer más

cerrar
cerrar