Young & Old Young & Old

Álbumes

Tennis TennisYoung & Old

7.7 / 10

Tennis no paran. Desde que les conocimos a finales de 2010 hemos tenido novedades suyas regularmente. En enero de 2011 se estrenaron en largo con “Cape Dory”, un delicioso debut que se dice fruto de su viaje de siete meses en un pequeño bote por la costa atlántica norteamericana. Gracias a sus entrañables canciones se pusieron a la afición en el bolsillo. Contagiaron ternura en sus directos –la gira fue larga, por Estados Unidos y Europa– y siguieron obsequiándonos con más y más temas. Por un lado, una serie de versiones de Brenda Lee, The Zombies y Broadcast, y por el otro, adelantos del que sería su segundo disco, “Young & Old”, que edita ATP Recordings, cosa que puede sorprender a unos cuantos teniendo en cuenta que la discográfica de Barry Hogan casi siempre apuesta por los sonidos más arriesgados y vanguardistas.

Este segundo disco llega poco más de un año después que el debut, algo realmente osado. Pero es que las cosas han ido muy rápidas en casa del matrimonio que forman Alaina Moore y Patrick Riley. Escribieron las canciones en tres meses –ya el pasado mes de mayo nos confesaron que trabajaban en nuevo material– y la grabación la completaron en tres semanas. Esta vez contaron con la ayuda en producción de Patrick Carney (mitad de The Black Keys), que se les unió en un estudio de Nashville. Y aquí radica buena parte del cambio de Tennis. La factura ahora es mucho más trabajada y se aleja de los acabados lo-fi de su debut. Es decir, como ha ocurrido con tantos otros grupos, han pasado de ser un proyecto de dormitorio, con todo lo que eso conlleva, a una banda sólida. Por lo demás, seguimos con el mismo postulado sonoro; ya saben, evocaciones pop de los sonidos sesenteros más soleados y aireados.

Patrick Riley describe el álbum como “una Stevie Nicks pasando por una etapa Motown”. Desde luego, Tennis deben mucho a Fleetwood Mac, aunque todavía les falta un largo trayecto por recorrer para llegar a hacerles sombra, y hay alma soul en canciones como “Traveling”. En su primera canción nos muestran cómo se las gastan cuando les da por subir de revoluciones sus habituales medios tiempos y demostrar que también saben desmelenarse. “It All Feels The Same”, es quizá lo más refrescante del lote; frenética y divertida, podría pasar por ser la continuación lógica de “Take Me Somewhere”, ese himno a medio camino entre Best Coast y Beach House. Los grandes momentos siguen cuando sacan el órgano. “Take Me To Heaven” hace honor a su título y nos evoca a la Victoria Legrand más desatada. “Origins” y “My Better Self” explotan la vertiente más elegante y suave de la banda. La guitarra que suena en mitad de la primera ejemplifica esa mejorada producción, mientras que en la segunda, Alaina activa el modo Sarah Cracknell (nos la imaginamos con una boa de plumas colgada de sus hombros contoneándose sobre el escenario). Y claro, como produce Carney, el guiño a The Black Keys no podía faltar ( “Petition”).

Hay quien pueda acusar a este álbum de ofrecer prácticamente lo mismo que ya brindaba el debut y no le faltará razón. Aquí no hay reinvención, pero tampoco es algo que Tennis hayan buscado ni que se eche excesivamente en falta. Es un más de lo mismo, sí (pero mejor), “Traveling” o “Robin” podrían pasar por formar parte del cancionero de “Cape Dory”, también. Pero si te cautivaron hace un año, es muy probable que vuelvas a caer en su embrujo y su música te abrigue en estos fríos meses. Por algo son el matrimonio más entrañable del indie pop.

¿Te ha gustado este contenido?...

También te gustará

Horror Podcast

Reportajes

El placer incomparable de morir de miedo: una mirada al nuevo terror que habita en internet

Porque el hombre, en realidad, no sabría vivir sin miedos.

leer más
Jean Jullien

Historias

El futuro de las energías limpias podría estar en la masturbación

"El poder está en tu mano"

leer más
hitler boda

Actualidad

¿Qué estaría pensando Hitler en su noche de bodas?

Las situaciones cotidianas despojan de magnetismo al líder nazi

leer más
socrates

Actualidad

Política, fútbol y rock and roll: el equipo que ayudó a derrocar una dictadura

Los jugadores pasaron a ser ciudadanos al democratizar su trabajo. Otro fútbol era posible

leer más
deep web

Historias

Así entré en los rincones más sórdidos de la red en pantuflas y pijama

"Quiero los secretos del Pentágono y los quiero ya", de Lucía Lijtmaer, son 40 páginas desde la primera línea del campo de batalla: nuestros ...

leer más
Blake Little - Preservation

Historias

Nunca has visto cuerpos más dulces y viscosos que estos

La miel como discurso democratizador de los cuerpos.

leer más
London Is Changing

Actualidad

“Yo me piro de aquí”: los exiliados de la ciudad tienen algo que decirte

La campaña 'London is changing' cambia la publicidad por reflexiones de quienes están hartos de la ciudad

leer más
top zachas

Actualidad

Manual para resucitar al niño que una vez fuiste

Ernest Zacharevic juega a convertir el entorno urbano en un patio lleno de niños.

leer más

cerrar
cerrar