Ylajali Ylajali

Álbumes

Syntaks SyntaksYlajali

8.1 / 10

Syntaks  Ylajali GHOSTLY INTERNATIONAL

Puestos a buscarle defectos al segundo trabajo extenso del danés Syntaks –para que no parezca que son todo halagos sin mesura–, podría achacársele a “Ylajali” el hecho de que se le ve venir a leguas: “Twentytwohundred” empieza con un ambient celestial que suena a líquido amniótico al que se le suma la guitarra deslizante de rigor y una voz pálida, aguda y andrógina, de ángel, que tanto recuerda de primeras a nombres clásicos de la electrónica atmosférica –pienso ahora en Global Communication– como en otros más recientes y recónditos como el japonés Pass Into Silence, que publicó no hace muchos años un disco casi new age en Kompakt con la excusa de la serie “pop ambient”. Y este “Twentytwohundred”, precioso, es el arranque a partir del cual se desarrolla un disco que es textura virgen y pura, una capa de sonido tibio y acogedor. Pero más que ambient tal como siempre se ha entendido, estamos obviamente ante una nueva manifestación de sonido neo-shoegaze, ese que se repite tanto y que, al contrario que el ajo o el chorizo, sabe siempre tan bien.Syntaks es un viejo conocido de los fans del shoegazing: Jakob Skott, de Copenhague, previamente había grabado un álbum en el sello escocés Benbecula, “Akawes” (2006), que ya anticipaba esta orgía etérea, y mucho antes de eso había dejado su huella en sellos tan poco sospechosos de despreciar las texturas apasionadas como el americano Darla y el alemán Morr Music –Skott es el 50% de Limp, junto a Jonas Munk, alias Manual, el artista con el que tiene más semejanzas el estilo de Syntaks–. De casta le viene a este galgo, y en “Ylajali” parece mostrar todo su potencial. Aunque confío en que no sea esto todo de lo que es capaz, y que haya un tercer o cuarto disco todavía más epidérmicos y explosivos –epidérmico lo es todo; explosivo es “She Moves In Colors”, que tiene algo de Mogwai– que éste que nos ocupa, en el que el factor de cambio clave está en la incorporación de Cecilia, esa voz seráfica que apuntala con suspiros, susurros y ayes unas guitarras sintetizadas y unos sintetizadores que suenan como cuerdas infinitas multiplicando el poder evocador que ya se intuía en “Awakes”, pero que por entonces era tan parecido a lo que Skott había entregado para otros sellos.La incorporación al roster de Ghostly viene bien porque aquí se dimensiona el acento pop y se potencia la parte electrónica. Es sólo una cuestión de matiz: no es que sea distinto, es tan simple como que es “más”. Cada sonido está tratado con cuidado, potenciado, resaltado, tanto que parece un álbum con relieve. Y flotan los temas como ya flotaba el single precedente, “Mistral Moon”, descargable gratuitamente en la web de Ghostly, y flotan en un mar denso de colchones y olas espumosas que se estrellan suavemente contra las orillas de esta Arcadia. No hay nada aquí que antes no enseñaran Cocteau Twins o Styrofoam, o su paisano Manual, pero tal como lo hace Syntaks, con esta pasión y este exceso de ambrosía, es difícil resistirse a su canto de sirena. Ni el océano es tan profundo ni el cosmos tan inmenso. Juan Pablo Forner

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar