XXX XXX

Álbumes

Jimmy Edgar Jimmy EdgarXXX

7.3 / 10

Jimmy Edgar, XXX

!K7

Que conste que yo no quería, pero el tema del sexo va a tener que salir en este texto. Y no quería porque tengo la sensación de que recurro al sexo constantemente desde hace algún tiempo. Es una necesidad básica, de acuerdo, pero no tengo la sensación de hablar del sistema respiratorio constantemente y tragar aire también es de vital importancia. A pesar de mis objeciones, un disco titulado “XXX” y con títulos tan erógenos como “ Push”, “ Vibration” o “ Hot, Raw, Sex” hace imposible darle la espalda al juego erótico. Esto, sumado a la cantidad de alusiones al sexo –basta con leer el apartado “suena como” de su Myspace– que lleva hechas Jimmy Edgar a lo largo de su carrera, convierte el folleteo no en un hilo conductor para explicar la música del de Detroit, sino en una explicación en sí misma, una gigante metáfora. De hecho, basureando por internet en busca de referencias a Edgar encontré una entrevista en DJ Mag titulada “Sex, drugs & Detroit”. En realidad no la he encontrado ni la he leído, sólo he encontrado alguna prueba de su posible existencia, pero joder, me parece un título cojonudo para cualquiera de las cosas que haga. Jimmy Edgar es sexo, con o sin amor, con o sin compañía, con o sin sutileza; es drogas (confeso amante del alpiste, algo que salta a la vista cuando va a pinchar por ahí); y es Detroit. Aunque se mude a Nueva York, su primer destino tras abandonar la capital del motor, o a Berlín, donde vive a día de hoy. Aunque edite para Warp o lo haga para !K7, Jimmy Edgar tiene en su genoma el techno primigenio, plaquetas de Underground Resistance y montones de frames de The New Dance Show grabados en sus retinas.

Después de esta introducción podría parecer que Jimmy Edgar ha gastado los cuatro años que separan su “Color Strip” en Warp y este “XXX” en una continua espiral de vicio y perversión. Pero todo sea dicho, los 26 años le han dado para desenvolverse en el mundo como productor, como fotógrafo, como diseñador y artista. Definitivamente, no es una picha inquieta pegada a una mente sucia, sino un culo de mal asiento con una tremenda necesidad de expresarse artísticamente. Y el sexo, un motivo al que rendir pleitesía musicalmente. Una excusa para superar su timidez y convertirse, por algunos momentos, en un castigador mojabragas. Para ello, Edgar desempolva sus máquinas analógicas, se pone un camafeo con una foto del Prince de “Purple Rain” y agita sus partículas detroitianas dando lugar a coloides como “ Function Of Your Love”, “ Turn You Inside Out” o “ New Touch”. Un baño de electrofunk con reminiscencias pretéritas, voces transmutadas que incitan al back and forth pélvico y al contoneo de caderas, tanto en la cama como en la pista de baile. Piezas atractivas, de muy buen ver y escuchar, pero que encontrarán dura competencia dentro de la fiebre revival de sexy funk ochentero y que se darán de codazos con temas de Dâm-Funk o con los rehechos de Arabian Prince.

Los highlights de este disco llegan cuando Jimmy recurre a ese talento polimórfico, acaparador y ubicuo, asentado en el glitch, que ya ha demostrado tener y extiende los tentáculos para ir más allá de clichés, referencias o reminiscencias. La solución coloidal se convierte en una mezcla homogénea, con empaque, como “ Hot, Raw, Sex” o “ In My Colour”. Un pequeño sobreesfuerzo en las melodías, un poco de meticulosidad en los ritmos consiguen que la canción mire con seguridad y firmeza, directamente a los ojos de la pista de baile. Y precisamente por ahí, por el hedonismo del nighclubbing pueden ir los tiros del artista en un futuro, a juzgar por su alianza con la gente de Tracy Recordings y por temas como estos. Ese talento amplio y polivalente explota en “ Push”, donde la canción va mudando su piel, se arrastra lasciva, comandada por los susurros de Edgar, y pasa del electro al R&B, de los future beats al techno, gemidito femenino de quinceañera sucia incluido. Un ejercicio de originalidad que mezcla y constriñe lo mejor del disco entero y que supone una pisada evolutiva en su sonido y que acabas echando de menos en el resto del álbum. Tanto si Jimmy se da a la promiscuidad como al celibato, si se pone hasta las cejas o se pasa a la dieta del sirope de arce; si se queda en Berlín, se muda a Pekín o vuelve a su Detroit natal, “ Push” es el camino a seguir, no cabe duda. Mónica FrancoJimmy Edgar - Hot Raw Sex

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