Winterreise Winterreise

Álbumes

AtomTM AtomTMWinterreise

8 / 10

Desde la web del sello, Raster-Noton, anticipan claramente que “Winterreise” consiste en una secuela de lo que fue el anterior trabajo del alemán, “Liedgut” (2009), laureado en su día y candidato, entre otros premios, a los Preis der Deutschen Schallplattenkritik, uno de los galardones para las artes musicales más importantes de Alemania. Sin embargo, y eso parece que lo dejan a la opinión del resto, no aducen que este nuevo largo de Atom™ no sea sólo un síntoma evolutivo de la siempre nerviosa, polifacética y pródiga carrera de Uwe Schmidt (también conocido como Atom Heart o Señor Coconut, entre una infinidad de seudónimos difícilmente asumibles), sino que es, quizás, uno de álbumes conceptualmente más íntegros del pelirrojo con aspecto, exactamente, de lo que es: un freak extemporáneo con capacidades de genio y conscientemente enamorado de los pioneros de la música electrónica.

“Winterreise”, el álbum, que en su operatividad funcional como galería de arte es el segundo que cobija Raster-Noton, forma parte de un proyecto más amplio que trasciende lo musical y hace las veces de banda sonora original de una exposición que, con el mismo nombre, ha enseñado fotografías tomadas por propio Schmidt durante un tour europeo el pasado 2010 en distintos espacios expositivos de Alemania y Japón y desde hace aproximadamente dos años de itinerancia. Imágenes que dan cuenta, como su propio nombre indica, de viajes de invierno y de una naturaleza brutal y vehemente, trágica (mental, psicológica) y engullidora. Y que también deben inspiración a uno de los poemas más significativos de Wilhelm Müller que, a su vez, estimuló las habilidades compositivas del austriaco Franz Schubert en los albores del romanticismo musical europeo. Evocaciones, todas ellas, que apuntan hacia una representación especulativa, abstracta, pero enormemente precisa y emocional, de un tránsito o travesía estacional llena de misterios, luces y la proyección de sus sombras. Un imaginario que, de tal forma, llama inevitable a las pinturas de Friedrich y a ese arrobo desbordante de sus muchas, en gradientes malvas e índigos, naturalezas nevadas.

Las diecisiete piezas que componen “Winterreise” ofrecen al oyente una suerte de travelling electrónico-ambiental, pausado y detallista, repleto de accesos sublimes de melodías accidentales y sugeridas (también del músico vienés antedicho), modulaciones inverosímiles de sonidos e infrasonidos, glitches, oscilaciones y golpes de ritmo sobrecogedores, dinámicas de ruido blanco gravitantes, drones derivados y texturas incatalogables que agitan el tímpano en su bisagra más cerebral en conjunción con la más emotiva. Piezas cortas que, con una extraordinaria secuencialidad (y sentido musical compositivo clásico), organizan un itinerario ensayístico que se antoja en parte experimental, romántico, subjetivo, contrariado, melancólico, incontenible y libre, como deliberadamente sistemático, axial, diagramado, planimétrico, técnico y reflexivo. En su transcurso, procuran una visualización única de atmósferas y perspectivas panorámicas frías, extrañamente bellas, que se codifican en el amanecer de una electrónica politextural con guiños constantes a los adalides de la experimentación ambiental.

Sobre tramos aparentemente ufanos y retozones de estas abrumadoras postales gélidas, absorbentes y recreativas, sobrevuela una solemne distinción, devoradora luz, que dice mucho de la firme trayectoria de Uwe Schmidt y de uno de los álbumes más consistentes en lo que a su vocación estética se refiere. Sujetos a cadencias lentas y meticulosas, deslizados en ese continuo paso, se favorece en la experiencia de su duración una constante y obsesiva observación de helores en la forma de ambient con acento en una hipocondríaca nostalgia. Espléndido. Muchos viajes así. Mucha nieve virgen. Muchos más viajes de invierno.

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