Do Whatever You Want All the Time Do Whatever You Want All the Time

Álbumes

Ponytail PonytailDo Whatever You Want All the Time

8.1 / 10

Ponytail  Do Whatever You Want All the Time WE ARE FREE

La culpa de todo la tuvo una asignatura de su instituto de artes que les obligaba a formar un grupo de música. Hoy aquello suena a anécdota si atendemos, en comparación, al nivel que han alcanzado Ponytail: para que se hagan una idea, el batería Jeremy Hyman ¡ha acabado unido a Boredoms! Está más que claro que, como alumnos, Ponytail se merecen un buen sobresaliente en expresión artística. Podría colgárseles de la pared de un museo. Siempre van a la contra y hacen con su música lo que les da la real gana. Este disco, por ejemplo, nos asalta de sorpresa. Como un trabajo inesperado que parece su despedida definitiva, llega tras la anunciada disolución de la banda el pasado verano. Y es que, al parecer, los proyectos en que se han visto inmersos desde entonces los miembros del grupo –no sólo Hyman en Boredoms, sino también los guitarristas Dustin Wong y Ken Seeno trabajando en solitario– les han excitado de tal manera que han considerado que, como Ponytail, aún no lo habían dado todo. Digamos que han sentido la necesidad de volver a la madriguera original para decir su última palabra desde allí. El viscoso “Do Whatever You Want All the Time” sabe a eso, a última vuelta de tuerca deconstructiva, a componente extra de abstracción, a giro de 180º a un ideario estilístico ya de por sí retorcido de más.

La maniobra les hace sonar más inteligentes e introspectivos que en la explosiva fiesta punk que era “Ice Cream Spiritual”. Aquí se apartan a un lado el tumulto sónico y el armazón de las canciones para quedarse con los fluidos, con las aristas más elásticas de las mismas. No es difícil imaginarse “Do Whatever You Want All the Time” como una sola canción mutante, diferente cada vez que se escucha. Los constantes cambios de ritmo y la sensación de paranoia instrumental hacen que el oyente deba mantenerse siempre alerta, con la atención solamente puesta en una música que se reproduce por esporas, de manera tan asexuada, amorfa e imprevisible como la de otros aventajados psicodélicos rarunos tipo Gang Gang Dance o Battles. Como en dichos grupos, el acabado tiene que ser muy interesante para no resultar una patraña de por sí, y el de este alienígena “Do Whatever You Want All the Time” lo es. A veces parece recuperar el mojo que han perdido Deerhoof –otros que tal bailan–, otras un happening de unos Altered Images hasta arriba de setas y, por momentos, un mal rato en el retrete de unos Devo con diarrea. Sí, la quilométrica batería de efectos utilizados, las filiformes baterías, los duelos de guitarras africanas y los berridos mongoloides pueden llegar a sentar mal al estómago y tampoco es que resulten muy recomendables para perezosos de oído. Pero si osas atreverte, encontrarás aquí el canto de cisne más freak imaginable para una banda especial como pocas.

Cristian Rodríguez

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