Welcome Oblivion Welcome Oblivion

Álbumes

How To Destroy Angels How To Destroy AngelsWelcome Oblivion

7.2 / 10

A menudo, encontrarle un sentido a un proyecto puede llevar mucho tiempo. En el caso de How To Destroy Angels, ese supergrupo formado por Trent Reznor de Nine Inch Nails, su mujer, Mariqueen Maandig, Atticus Ross y Rob Sheridan, el director de arte de la banda, han tardado tres años. Se dieron a conocer en 2010, cuando Reznor decidió aparcar sus NIN para centrarse en otros esfuerzos. Fue entonces cuando sacaron su EP de debut homónimo, una colección de seis canciones, quizá bastante apegadas a “Year Zero” o “The Slip”. No sin cierta justicia, se podría considerar a HTDA una versión descafeinada de NIN. Pero a finales del año pasado llegó un nuevo extended play, “An Omen”, y con él un ligero cambio de cara, con nuevo nombre (estilizado como How To Destroy Angels_) y un sonido que incidía más en una electrónica industrial con algunos momentos de protagonismo vocal por parte de Maandig. Aquí se notó más la mano de Ross, y en cierto modo, esas canciones se acercaban más en espíritu a esas bandas sonoras de “La Red Social” y “Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres” que Ross y Reznor compusieron mano a mano. Ahora es el turno del estreno en largo con “Welcome Oblivion”, un trabajo que por fin les ve encontrar un sonido propio, alejado en la medida de lo posible de anteriores alter egos.

La música aquí es aún más atmosférica, robótica y controlada mayoritariamente por instrumentos electrónicos como sintetizador, teclados y cajas de ritmos, más que en anteriores lanzamientos. Las guitarras, ahora ya sí, prácticamente han desaparecido. Hay una suerte de melancolía flotando en el ambiente. También se observa que aquí han sabido sacar mejor partido de la voz de Mariqueen Maandig, como si Trent Reznor ya no quisiese estar al frente del proyecto. Sirve como metáfora el hecho de que el líder de Nine Inch Nails sólo aporte coros en contadas ocasiones. Es ella la que lleva, en todos los sentidos de la expresión, la voz cantante. Y la mar de bien que le sale. Mientras que en “An Omen EP_” no quedaba del todo claro si su inclusión era un acierto o un error, ahora la duda se disipa: este disco es un vehículo para el lucimiento de la señora Reznor. Lo mismo nos puede susurrar sensualmente al oído en “Hallowed Ground”, embriagarnos con una voz magnética a lo Beth Gibbons en “And The Sky Began To Scream”, aportar un par de encendidos versos que ya querrían para ellos Depeche Mode ( “The more we change / Everything stays the same”) o presumir de chorro de voz en “How Long?”.

Aunque pueda parecer lo contrario, “Welcome Oblivion” es más variado de lo que pueda parecer. No todo es sonido industrial gris. El disco se mueve por la épica de su apertura, “The Wake-Up”, experimenta con unos bajos pesados de inspiración dubstep en la convenientemente titulada “And The Sky Began To Scream”, se olvida prácticamente de los sintes y utiliza las cuerdas en la bella y cada vez más convincente “Ice Age”, lo más cerca que ha estado Reznor del folk, o entrega encendidos números de pop electrónico para todos los públicos como “How Long?”, con coros grandilocuentes incluidos. Sin embargo, no todo el álbum rinde al mismo nivel. Ya hacia el final se nota un bajón considerable, con unas canciones como “Hallowed Ground”, “We Fade Away” y “Recursive Self-Improvement”, que apenas evolucionan respecto a su idea inicial y que se hacen demasiado largas. De hecho, el disco dura 66 minutos, algo que se antoja algo excesivo pese a que conste de trece tracks. Sin duda si hubiesen aplicado la tijera por este lado, el conjunto hubiese salido más redondo.

Por último también hay un aspecto que genera ciertas dudas en How To Destroy Angels. Y es que en más de una canción toman ideas o directamente sonidos de la banda sonora de “La Red Social” y les dan una vuelta de tuerca. Esto es bueno y malo a la vez. Por un lado, nos permite ver cómo pueden evolucionar distintamente unas piezas que inicialmente tenían un alma distinta. Por ejemplo, la pieza titular coge prestados elementos de “A Familiar Taste”, para pasar del dark ambient a un industrial vocal de aroma ciber-punk. El cambio no está mal ni mucho menos, pero teniendo en cuenta que estamos hablando de la misma gente que para la banda sonora de “Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres” se sacaron de la manga casi tres horas de música sin sonar ésta repetitiva, decepciona un poco que en “Welcome Oblivion” no sea todo completamente nuevo. Por lo demás, tenemos entre manos un trabajo con una producción de cinco estrellas, que suena tan bien como cabría esperar de estos magos del estudio, y con unas canciones que tienen más alma de la que se esperaría de un proyecto paralelo.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar