We Hear You We Hear You

Álbumes

Luke Vibert Luke VibertWe Hear You

8.1 / 10

Luke Vibert  We Hear You PLANET MU

Imagínense a un gitano cualquiera de una Rumanía invadida por androides. Un tipo sucio, delgado, barbudo y con la tez sembrada de capilares rotos, tocando un sintetizador futurista ante una cabra pasada de crack. Tendrán una idea aproximada del delirio que es el temazo “De-Pimp Act”. Se trata, a todas luces, de la canción que mejor ilustra las psicodélicas constantes vitales de un disco que no se escucha, se inocula. Con las polirritimias de “Rhythm” todavía frescas en el paladar –apenas un mes separa ambos LPs–, Luke Vibert ha vuelto a encender su particular máquina de humo para activar una pista de baile deforme, llena de trampas, desniveles y espejos curvos. El británico no lleva más de tres lustros entregado a los ritmos mutantes para nada. “We Hear You” es la prueba: este espigado productor de Cornwall de silueta mortadelesca juega en una liga diferente.

La cosa empieza callejera, pero claro, callejera al estilo Vibert. “Belief File” es la típica alfombra de bienvenida que cabe esperar en un buen disco de breaks, pero con la amalgama de estilos vibertiana que definirá el avance del CD: samples retro, electro-hop, ambientación misteriosa, ritmos de tembleque, dramatismo trancero (yo veo a Faithless, tú) y porciones de dubstep caleidoscópico de postre. Los primeros compases del álbum avanzan en coordenadas de medio tiempo que te dejan sin aliento. “We Hear You” es la canción que Freddy Fresh siempre soñó con grabar (el sample de Q-Tip me pone palote) y “De-Pimp Act” el trallazo hip hop más enfermizo del momento. Pero el viejo Vibert quiere más, por eso nos aporta su particular reinterpretación del deep house en “Hot Sick” y del electro robótico en “Square Footage”.

Poco a poco al álbum va sacando la pezuñita y nos introduce en un atmosfera de BPMs más acelerados. El sonido es marciano, bailable, juguetón, retrofuturista, epidémico... Vibert bailongo en estado virginal. Y sin miedo a la sampladelia negroide más vintage, como vemos en el sensacional trip de funk cannábico “Batting For England”. Los caminos de Luke, como los de Nuestro Señor, son inescrutables, cada nuevo paso es una sorpresa, un chute purísimo de imprevisibles consecuencias. Ahí quedan la pegajosa “Pretty Old Acid Music” (Aphex meets Afrika Bambataa con sample de voz infantil) o el intelligent crunk de “Dive And Lie Wrecked” como culmen del fiestorro.

De todos modos, cuando servidor disfruta más de la cocina de Vibert es cuando ésta lleva especias lisérgicas. Supongo que por eso uno está enganchadito al pastoso y alucinógeno discurrir de “Computer Complex” –el arrugadísimo Mixmaster Morris tendría poluciones nocturnas con semejante desvarío– y a la banda sonora de dibujos animados de “Porn Shritwee” –el tema que sonaría en una rave de Los Pitufos–. Por no hablar de esa cruce entre Daft Punk, Michael Jackson e I-F que el freak de Cornwall nos regala en “Marvellous Music Machine” o la increíble “Arrogance”, que es lo mismo que decir Bobby McFerrin metido en una bañera de ácido. “We Hear You” es una aspirina electrónica sin comparación, ácido acetilsalicílico de otra galaxia. Funk, dubstep, hip hop, electro, IDM, wonky... y ponky si os apetece. Lo que queráis. El mundo de Vibert es puro daltonismo musical. Porque, al fin y al cabo, el tipo está haciendo música electrónica con un sónar estropeado. Y, diablos, nosotros le bendecimos por eso. Llorando.

Óscar Broc

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