Warrior Warrior

Álbumes

Ke$ha Ke$haWarrior

6.7 / 10

Ella sigue acumulando grasa en el pelo, pintándose como una travesti en un cuarto oscuro y hablándonos sobre la grandeza de pegarse una fiesta de aúpa. Sí, nada ha variado en la vida de Ke$ha desde que hace dos años emergiera de la nada como la última mamarracha del pop mainstream, algo así como una princesa prefabricada del pop que hacía del autotune su razón de ser. Generando más odios que amores, la zarrapastrosa sobrevivió en las listas de éxitos con bastantes hits (siempre reivindicaremos ese “Party At A Rich Dude’s House” que se paseaba por el tracklist de “Animal”). Pero cansada del personaje, de cara a este “Warrior” (de portada indescriptible) llevaba meses vendiéndonos la moto de que iba a virar su machacona personalidad de electroperra en pro de unas composiciones que iban a mostrarnos su cara más rockera. ¿Ha cumplido con su palabra?

Mentirosa como ella sola, al final esto último es un mero espejismo que solo florece (aunque sea sutilmente) en la divertida “Dirty Love”, acompañada de otro desfasado (histórico) como Iggy Pop, o en “Only Wanna Dance With You”, que cuenta con la participación de Julian Casablancas. Atendiendo a que Dr. Luke se encuentra tras la producción de una decena de los temas se entiende que al final el dance de garrafón lo domine todo. Aunque el premio de consolación que le han dado a Max Martin (el otro churrero mercadotécnico del pop de masas, que apenas tiene tiempo para dormir por las noches porque se le acumula el trabajo), esa bestialidad poligonera producida expresamente para acabar con la obesidad titulada “All That Matters (The Beautiful Life)”, desde ya mismo pide ser el single veraniego de un disco que es jodidamente entretenido.

Prescindiendo de ese cierre a lo Florence + The Machine firmado por Greg Kurstin, “Love Into The Light”, y los medios tiempos que están ahí para relajar un poco los oídos de bombos machacones (quería marcarse un “Yoü and I” y le salió “Wonderland”), lo que prima en este “Warrior” muy moderado con el autotune es una colección de jugueteos con el dubstep (en la pieza titular o ese “Thinking Of You”, que a su vez también fusila las guitarras de Daft Punk), dance de terraza ibicenca (el dichoso silbidito de “Crazy Kids” hará igual o más daño que el de “World, Hold On” de Bob Sinclar) y divertimento por y para los juerguistas más despreocupadamente etílicos a lo “Die Young”. En eso consiste precisamente Ke$ha. Da muy igual que las bases se reciclen de un tema a otro o entre los bonus tracks haya plagios fracasados de Calvin Harris como “Out Alive”. La tipa quiere que te pongas a bailar como si la vida te fuera en ello y, en gran medida, lo consigue.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar