WZRD WZRD

Álbumes

WZRD WZRDWZRD

2.9 / 10

Para los que entendimos Man On The Moon: The End Of Day, debut del rapper, cantante y actor Kid Cudi, como una desafiante declaración de intenciones de la generación post-Kanye, tan altiva e imperfecta como fascinante y ambiciosa, la segunda entrega de la saga, Man On The Moon II: The Legend Of Mr. Rager, no pudo ser más decepcionante. Por fallida, equivocada y, sobre todo, contradictoria, capaz de echar por tierra todos los méritos y atributos de su predecesora en nombre de una incomprensible liberación de espíritu creativo que nadie pareció entender. De la noche a la mañana, Cudi descubrió el rock, se cansó del rap, rehizo por completo la línea musical de su carrera y jugó con la idea de la retirada para justificar una reorientación sonora infumable que ya entonces nos transmitió malas sensaciones.

Y el temor se ha hecho realidad: WZRD, proyecto bicéfalo de Cudi junto al productor Dot Da Genius, confirma que los experimentos rock de “Man On The Moon II: The Legend Of Mr. Rager” no eran fruto de un estado de locura transitoria ni una boutade para romper esquemas. Iban en serio. Y lo que es peor: a Cudi parecieron gustarle y convencerle. Porque de esto va toda la película de “WZRD”, de la fusión poco sutil de guitarras almidonadas, beats mazacote, producción lo-fi, efectos vocales y sintetizadores casi prog. Sin rapeados, todo cantado, y, con perdón, grabado con el culo. Aquí el drama no es esta reconversión estilística –que también, por inverosímil, forzada y agreste–, sino algo más simple y meridiano: como disco de rock es absolutamente zafio y prescindible.

Desconozco si es intencionado o no, pero “WZRD” suena mal, es puro feísmo, parece una compilación de maquetas caseras. Cuesta aceptar que este Dot Da Genius sea el mismo que grabó “Day N’ Nite”, uno de los puntos álgidos del debut del rapper, pero da la impresión de que ambos han evolucionado en paralelo y han compartido estos nuevos intereses al mismo tiempo. Pero la idea no funciona de ninguna manera, esto no hay por donde cogerlo. Quieren hilvanar influencias del rock progresivo, del rock psicodélico y del grunge entre beats electrónicos y la voz impersonal del rapero, sin tener en cuenta que ése es un terreno peligroso en el que se mueven como un elefante en una cacharrería. Ni Cudi tiene voz para ello ni Dot Da Genius bagaje y experiencia en este campo como para enfrascarse en una empresa tan peliaguda sin patinar reiteradamente. Por increíble que parezca, ambos están convencidos de la solidez del proyecto –habrá gira y continuidad, o eso dicen–, pero es lícito pensar que tarde o temprano alguien les hará entrar en razón. Será entonces cuando todos nosotros creeremos que todo esto ha sido producto de nuestra imaginación.

Where Did You Sleep Last Night?

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar