Volume Two Volume Two

Álbumes

She & Him She & HimVolume Two

8.3 / 10

She & Him  Volume Two MERGE / PIAS SPAIN

La cosa va así: chico hace la banda sonora de una peli, The Go-Getter, conoce a una de las actrices, que da la casualidad de que escribe canciones, y juntos deciden hacer un tema para los créditos finales del film. La cosa funciona, y dicen, oye, vamos a hacer algo juntos, y no hablan de irse a la cama, sino de musicar las letras de la chica, que resultan ser una antología de pop ribeteado de country y soul. La chica es algo tímida y viste faldas que parecen ramos de flores flotantes. Zooey Deschanel, la antepenúltima cara bonita del cine indie (que participaba en proyectos de interés antes de descolocarse –incluso más que Raphael cantando el “Adeste Fideles”– en aquel desacato a la inteligencia que era “El Incidente” de Shyamalan), se juntó con M Ward, la otra cara de la Luna cantautoril, y parece mentira, pero Deschanel dio tal patada en el trasero (y en el orgullo) de otras celebrities metidas a cantantes (léanse Leonor Watling por aquí, o Scarlett Johansson y Carla Bruni por allí, todas ellas con algún que otro disco tan desechable como los kleenex) con aquel “Volume One” de She & Him, que parecía que la reválida no podría ser otra cosa que un producto inferior.

Sin embargo, estamos ante uno de los golpes de autoridad más interesantes para un proyecto a que a priori parecía eso, un “proyecto” secundario del genial M Ward con una neófita como Deschanel. No solamente Deschanel confirma en éste “Volume Two” sus cualidades interpretativas, sino que el juego de influencias artísticas sirve de pared maestra para levantar trece temazos de época (con algún que otro national anthem del indie en 2010, me atrevo a decir). En el álbum es fácil reconocer a Camera Obscura (en “Thieves”, muy sesentas, perfecto aperitivo para despertar el estómago), a Tilly And The Wall, que colaboran en “In The Sun” (y que es una banda que se distinguen por tener a una bailadora de claqué en lugar de batería, que es lo que tiene todo hijo de vecino) y que evidencian el parentesco de los She & Him con el sonido Omaha, y a los Beach Boys de Brian Wilson en el hit “Don’t Look Back”. Referencias todas de culto, y algunas de ellas de las que producen cosquilleos en los que van de listillos (por ser más raras), como la versión de NRBQ “Ridin’ In My Car” (atención a los coros, que son de manual), o el todavía más difícil, el “Gonna Get Along Without You”, la canción más retro del conjunto (se va hasta los cincuentas), escrita originalmente por Milton Kellem y popularizada por las hermanas Patience y Prudence (aunque la versión que hacen aquí Ward y Deschannel es todo un tributo a la que hizo en su día Skeeter Davis), un revival del sonido girlies y el muro de sonido de Spector que engloba a tantos otros grupos con los mismos tonos marronosos y grises (como The Everly Brothers o Twinckle).

Afortunadamente, el “Volume Two” parece una lente de aumento del primer trabajo y también la misma puesta al día del pop cálido antiguo que tan bien están moldeando los ya mencionados Camera Obscura o Belle and Sebastian. Los acordes estivales y de brisa tropical de “Lingering Still” y la canción de madurez de la cheerleader de turno en “Home” –y con los omnipresentes (y con denominación de origen) tarareos de Deschanel– airean el maquillaje retro ( “Sing”) y de influencias añejas para darle la parte de contemporaneidad al disco, en su mayor parte constituida por low tempos como “Me and You” ( pararabams y guitarras pestañeantes incluidos) o canciones desnudas ( “Brand New Shoes”), que es donde muchos otros caen en el desnudo integral y carnal cuando She & Him demuestran una solidez compositiva que asusta (no hay canción mala, ni tan siquiera de relleno, en “Volume Two”), así como también el relevo generacional de Marty McFly para lograr viajar cincuenta años atrás en el tiempo con la misma facilidad con la que se huele el café. Para muestra un botón: el trío de instituto (ya disuelto y ahora mutado en dúo galáctico o algo así) The Pipettes concentrado en un solo tema, “Over It Over Again”, donde unos “uh-la-la-la” ya nos lo dicen todo, son una influencia menor en “Volume Two” que, sin embargo, es acometida como la mejor media verónica de José Tomás.Una nana de catedral ( “If You Can’t Sleep”) cierra un disco mucho más completo que su predecesor, influenciado por las producciones de Phil Spector, George Martin (quien ha trabajado con The Beatles además de con otros iconos menores como Cilla Black o Jeff Beck) y Ralph Peer. Un trío de sacerdotes musicales que, estoy seguro, habrían puesto una mano encima de las tiernas cabecitas de Ward y Deschanel y las habrían acariciado mientras murmurarían que muy bien, chicos, muy bien.

Jordi Guinart

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar