Viva La Música! Viva La Música!

Álbumes

Internet 2 Internet 2Viva La Música!

8.3 / 10

Internet 2  Viva La Música! PRODUCCIONES DORADAS

Se podría escribir un largo artículo sobre la larga tradición de los heterodoxos catalanes en la música popular, pero quizá no sea ni el momento ni el lugar. El artículo, o ensayo, en cualquier caso, vendría muy a propósito de Internet 2, grupo/proyecto –más bien proyecto, pues es Carlos Carbonell más un puñado inestable de colaboradores, incluido Jordi Ferreiro, su socio en el experimento visual Comte d’Urgell, que llevan conjuntamente– en el que aparecen reflejadas influencias dispares de nombres como Pascal Comelade, Pau Riba o Macromassa. En el primer caso, por ejemplo, la relación está en el uso de instrumentos no habituales en el pop y el rock para hacer algo que tiene conexión con estos dos géneros mencionados, pero sólo de manera tangencial: en su caso, se trata del clarinete o el piano de cartón. Si Pascal Comelade hace pop en miniatura y lúdico con instrumentos de juguete y pianos diminutos de plástico, los tiros de Internet 2 van por algún lugar también próximo. En el caso de Riba, la cosa andaría por el surrealismo que emana de los fragmentos sonoros del disco, aunque sin tanta psicodelia, sin tanto hongo, y sin tanto poso hippie. Y si hablamos de Macromassa, sería una vez más por el clarinete, pero también por el trasfondo dadaísta, ilógico, sin sentido, y a la vez extrañamente humano y cómico, que subyace bajo cada nota. Internet 2 es música extraña, vagamente amorfa y con intención de resultar entretenida. Por tanto, uno más en ese linaje de heterodoxos catalanes, pues heterodoxo lo es mucho y catalán, según la partida de nacimiento, también.

Otro elemento que apuntala la voluntad heterodoxa de Internet 2 es que “Viva La Música!” no es un disco exactamente, sino un objeto. También puede no ser un objeto –todo el audio se puede descargar gratuitamente de la web de Producciones Doradas–, y entonces sería sencillamente uno de los mejores audios que ha dado la música popular con arranques vanguardistas de nuestro entorno en estos últimos meses. Pero es que este disco no es sólo audio, de ahí que el CD lo consideremos objeto. Cuando se mete en un lector óptico –y tiene que ser en un ordenador o un DVD, evidentemente–, descubrimos que “Viva La Música!” es un disco de datos en el que, por una parte, están las canciones y, por otro, carpetas con regalos, documentos, vídeos, fotos y demás golosinas sin sentido, o con todo el sentido, pues ya se ha dicho que todo esto viene dirigido por el dedo caprichoso de dadá. Una carpeta incluye gifs animados, ideales para enviarlos por correo a los amigos en horas muertas de trabajo. Otra carpeta, la del “porno”, en vez de imágenes de modelos desvestidas, lo que incluye son unas imágenes de Supernanny, que debe ser fetiche sexual de Carbonell o, una vez más, un chiste. Las más interesantes son las que completan el audio original, pues hay descartes y temas inacabados –en los que se intuye que todo en Internet 2 comienza con una masa de ruido que, poco a poco, se va organizando a modo de canción–, y también un manifiesto a la manera de las grandes vanguardias artísticas, que siempre explicaban el por qué y el cómo de sus antentados contra el orden creativo establecido.

Ejemplos: “ ahora que nos dirigimos a una nueva década, algunas cosas cambiarán. Por ejemplo la gente debería dejar de hablar de “música hecha por ordenador” tal y como a finales de los 90 dejamos de hablar de “diseño hecho por ordenador”. Estas son el tipo de cosas que permiten que pensemos en hacer música sin tener que pensar de una manera guitarro-céntrica; con herramientas musicales que no suenan a esas herramientas. Instrumentos que se deberían poner de moda en el 2010: - Los teléfonos móviles con instrumentos dentro - El oboe d'amore (es el mejor del mundo) - El micrófono”. Otro, aún mejor: “Me han influenciado en las letras: - Las letras de Kraftwerk - Los personajes secundarios de Snoopy - Las religiones, sobretodo la cristiana (Gloria y fantasía). La música de internet2 es 30% notas de música, 60% sonidos de vida, 10% letras que dicen cosas. Puesto que lo que predominan en Internet2 son los sonidos veamos de qué están hechos: Hasta ahora ha habido 2 tipos de producción. La primera era de grabar ruidos de cosas como sillas, sofás y camas y ordenarlos por notas. Luego utilizar simplemente las notas recolectadas, por ejemplo "8 dos, 2 Sis, 1 re sostenido". La segunda fase de canciones era una fase más de querer hacer hits tipo Michael Nyman”.

Carlos Carbonell, en cierto modo, se presenta como heredero modesto del surrealismo, es como un Dalí con clarinete y mantos de electrónica a lo Walter Carlos (por el toque barroco de “El Arco De Sant Martín”) que, dentro de su rareza, resulta muy cercano, porque tras la fachada de bromista aparece un esqueleto de cantautor –cósmico, como Sisa– y un devoto de lo local, del folklore, y de los géneros menores en la música popular. Los substanciosos 29 minutos de “Viva La Música!” están plagados de opereta y de sardana, de pianos insolentes como el de otro heterodoxo mediterráneo como Carles Santos: es un disco bufo, esperpéntico, que aislado en el momento presente suena como un ovni, pero que conectado con la larga historia de las “alter músiques natives” –toda la tradición de vanguardias underground de Cataluña y alrededores en los años 70 y 80– representa una prolongación de una costumbre que merece un elogioso reconocimiento. Como Internet 2 ahora mismo no hay nada, transmite una idea de desvergonzada audacia y además entretiene. Desconcierta de entrada, pero hay que atreverse con él.

Juan Pablo Forner

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