Viento Smith Viento Smith Top

Álbumes

Viento Smith Viento SmithViento Smith

8.2 / 10

La música de McEnroe la solemos identificar con la melancolía, y la de Ursula con el dolor. Esto no quiere decir que una canción de Ursula no pueda resultar balsámica en cierto momento, ni que una pieza de McEnroe te evite hundirte un poco más en la miseria, pero en líneas generales son bandas con territorios emocionales muy marcados. ¿Qué saldría de la mezcla de ambas? Quizá un disco melancólico y doloroso a la vez, que es lo que a grandes rasgos es “Viento Smith”: una pequeña colección de piezas de pop atmosférico en las que Ricardo Lezón (voz de McEnroe) se deja llevar por la corriente de la tristeza mientras flota sobre un manto de sintetizadores y guitarras. Muchas veces las mezclas suelen ser como las de agua y aceite, que no se entienden en absoluto, pero aquí la simbiosis funciona: ha sucedido un pequeño milagro.

Lezón es fan de Ursula, y David Cordero, el hombre importante detrás de la banda sevillada, es a la vez un incondicional de McEnroe. Coincidieron en un concierto en Sevilla -McEnroe iban a tocar, David estaba por ahí, le invitaron a subir en una canción y algo hizo click-, y quedó pendiente un encuentro personal entre los dos líderes para intercambiar ideas y quizá hacer algo. Ese ‘algo’ es Viento Smith, un proyecto paralelo que en principio se concibe como aventura secundaria -visto el resultado, lo más seguro es que haya un segundo disco; se han merecido el crédito para una segunda parte-, pero que tiene la forma y el carácter de un proyecto sólido. La mezcla entre la manera de cantar temblorosa de Lezón, que titubea en muchos acentos porque las letras están entre las más personales que ha escrito, y la producción atmosférica de Cordero siempre funciona: a veces las guitarras acústicas rasgan el aire frío, otras veces se extienden sintes de una fina capa cósmica, se oyen campanillas y suspiros, o un piano que tiembla al mismo ritmo que la voz de Lezón. No es un disco para corazones fríos.

Viento Smith viene a poner una pica en un territorio poco explorado del pop español: aquel que está entre el dream-folk (o como si McEnroe profundizaran en los adornos electrónicos) y el slowcore al estilo de Hood, que forma parte del ADN de David Cordero. Y lo hace con todas las virtudes y sin ningún defecto: son canciones honestas que enternecen, que obligan a escucharlas cerca de la estufa, que acunan, acompañan, envuelven y ayudan en los momentos duros. Comenzó por casualidad, y ha cristalizado en algo muy serio y muy breve que deja con ganas de más. Lo de Viento Smith no debería llevárselo el ídem, por el bien de todos tendría que seguir en pie hasta que todas las lágrimas se sequen.

San Miguel te trae este contenido.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar