Vertical XL Vertical XL

Álbumes

Kingdom KingdomVertical XL

8.1 / 10

Me cuentan que hay una sesión de Bok Bok hecha a base de instrumentales de grime de incluso antes de que Night Slugs fuera fiesta, y que es la bomba. Yo no tengo el placer de haberla escuchado, pero confío en quien me la recomienda para acreditar la sapiencia de Bok Bok en materia de grime instrumental. Un legado que el londinense ha puesto de manifiesto tanto en sus producciones como en las referencias que han visto la luz en la casa Night Slugs, generando un sonido que bebía de la herencia del sonido pero que, sobre todo, tenía personalidad propia. ¿A qué viene esto? Sale a colación porque Bok Bok –y L-Vis 1990, su compañero al mando de Night Slugs– encontró en su momento a su alma gemela de ese sonido en Estados Unidos. Al otro lado del charco, a millas de los suburbios londinenses, Ezra Rubin, alias Kingdom, supo entender la vuelta de tuerca grime que pregonaban Bok Bok y afiliados. El aprovechamiento de los espacios entre los golpes, la parquedad, el reciclaje de los stabs clásicos del género, la mezcolanza con otros tics de la música de baile actual. “Vertical XL”, la primera referencia de Kingdom en dos años, tiene mucho de esto.

El núcleo central de este mini-álbum, las cinco canciones del medio escuchadas del tirón, hacen pensar en “Avalanche Music 1”, el libro gordo de Petete del sonido eski patentado por el padrino Wiley, el alfa y el omega. La frugalidad y la tensión de “OG Master” o “Viper Lash” y la sensación ceremoniosa que emanan ambos cortes recuerdan al Wiley más serio. No obstante, Rubin juega en su propia liga y, como ya hemos dicho, su sello Fade To Mind también bebe de ese sonido subacuático, de banda sonora futurista del hundimiento de Atlántida, que profesan los productores afiliados a Night Slugs – “I.R.L.” de Girl Unit, en formato más distendido, “Magic Drops” de Jam City o el reciente banger de L-Vis 1990, “Ballad 4D”, a la que el pueblo ha bautizado como la canción del submarino por algo–. “Corpse” destaca en este lote pues es cuando Kingdom enseña todas sus cartas. Mucho más detallista, mucho más hibridada con otra el resto de pasiones del productor –ballroom house, hip hop, b-more–, con bajos que crecen y decrecen, notas que tensan y destensan, “Corpse” se desprende del apelativo instrumental para ganarse el de canción.

Sin embargo, “Vertical XL” no será recordado por tener un buen puñado de temas que sí podrían funcionar como santo y seña de la segunda generación grime (y no las cosas pochas de ese recopilatorio reciente de Big Dada). “Bank Head”, el adelanto de esta referencia, hacían prever que Kingdom se había decantado por la exploración R&B, por abandonar los territorios noctívagos para comenzar a servir música de cámara, con vocales hospitalarias y acordes acogedores, propicia para la intimidad pero también para disfrutarla en sociedad. Pero solo lo hace en este fantástico corte. Falló ese pronóstico, porque “Bank Head” es una rareza dentro del discurso de “Vertical XL” que sirve, entre otras cosas, para presentar en sociedad a Kelela y su voz rota. La vocalista tendrá mixtape en Fade To Mind este año. Quizás sea ahí donde Rubin desarrolle su lado más suave y meloso. Y ojalá que lo haga, porque si hay algo realmente explotable y universal en este “Vertical XL” es esta canción.

El tema que cierra este mini-álbum, “Viper XL”, es la otra rareza. Aquí no hay silencios; la partitura está repleta de sintes buenrollistas, rítmicas estructuradas y la dosis justa de épica para levantar los brazos a la altura de los hombros. Aquí no hay tensión, como en los cortes anteriores, sino todo lo contrario. El Kingdom más bailable y distendido cierra su primera referencia del año como queriendo avisar de que su discurso es múltiple, sus gustos son variopintos y sus influencias transatlánticas. Solo podría encontrarse una constante en todos sus temas y es la originalidad, la frescura, el riesgo.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar