Vertical Ascent Vertical Ascent

Álbumes

Moritz Von Oswald trio Moritz Von Oswald trioVertical Ascent

7.8 / 10

Moritz Von Oswald trio  Vertical Ascent HONEST JON’S RECORDS

Pese al carácter democratizador de la música electrónica, basado por un lado en la posibilidad tecnológica de generar un producto acabado con los medios al alcance de cualquier fulano –de cualquier fulano pirrado por la tecnología, hay que añadir– y, por otro, por la eliminación del virtuosismo –o de un determinado nivel de conocimiento teórico y/o ejecución práctica, aunque tampoco en el rock se exige mucho nivel como demostraron hace años los Sex Pistols y prueba cada fin de semana un vecino que sólo toca Smoke On The Water–, el apartado del asociacionismo, de las colaboraciones, aún no ha sido resuelto (satisfactoriamente) en el campo electrónico. Siempre ha sido fácil discernir lo que aportaba cada cuál cuando dos o más productores electrónicos se unían en un proyecto común. Habría que hacer aquí, quizás, la enorme salvedad de las remezclas, que no son más que colaboraciones de ejecución diferida. Decía que, quizás para salvar ese obstáculo de falta de tradición de la colaboración electrónica, Moritz Von Oswald –gran colaborador a su vez, acostumbrado al reparto de responsabilidades en Rhythm & Sound– ha decidido dar a su proyecto junto a Sasu Ripatti (más conocido como Vladislav Delay y, aún más, como Luomo) y a Max Loderbauer ( . nsi, Sun Electric) el formato de un trío de jazz, el genero donde la colaboración ha llegado a las más altas cotas.

Así, este trío de instrumentistas se reparte la cacharrería –Von Oswald toca el teclado Fender Rhodes y algo de percusión, mientras que Ripatti toca unos steel drums caseros y Loderbauer se encarga de los sintetizadores– a lo largo de cuatro piezas de entre siete y catorce minutos que ven acrecentado su carácter abstracto por el hecho de que llevan los muy anodinos títulos que van de “Pattern 1” a “Pattern 4”. Si hubieran trabajado ese aspecto tanto como el del título del LP (que remite directamente a los clásicos del jazz más espirituales, curiosamente) estaríamos ante un disco realmente excelente, pero esa falta de discurso (poco tienes que transmitir cuando no sabes ponerle título a tu trabajo, es mi hipótesis) me enfría el animo considerablemente.

En fin, estas cuatro piezas harán las delicias de los fans de la electrónica más relajada, llena de espacios abiertos, fruto de las intensas sesiones de improvisación en vivo, y cimbreante (no me pongan esto en el chill-out, que se lía), con una pulsión interna llena de ensoñación electrónica (en “Pattern 1”, el mejor track, gracias a las palmas programadas hay mucho de los viajes mentales por las avenidas del Detroit más espacial) y misterio dubbeante que pueden llegar a conectarse con un cierto minimaleo planeador que seguro que le encanta a Ricardo Villalobos. Mientras que “Pattern 2” está más cercana al pantano rítmico –ritmo hay, lo que no hay es progresión– de una peli de esas de pasar miedo, “Pattern 3” tiene un inquietante deje caribeño gracias a los steel drums –un poco como si el hotel de El Resplandor estuviera en Jamaica– bien rematado por las cortinas de teclados y conduce hasta “Pattern 4”, abiertamente reggae (con línea de bajo y todo) y quizás por ello menos insinuante y peligrosa.

Por otro lado, la publicación de este LP y las presentaciones del trío en directo nos confirman la total recuperación de Von Oswald, después del gravísimo accidente cerebro-vascular que sufrió el año pasado pocos días después de actuar en Barcelona junto a Tikiman como Rhythm & Sound. Larga vida, pues.

Half Nelson

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