Ursprung Ursprung

Álbumes

URSPRUNG URSPRUNGUrsprung

7.2 / 10

El aislamiento físico y mental como catalizador de la creación artística: ésa es la meta que han perseguido infinidad de escritores y músicos por los siglos de los siglos. Desde el autismo radical de Diógenes a los intentos de desintoxicación del ajado Kerouak de “Big Sur”, no pocos artistas son los que han buscado en la huída el poder alejarse de las inevitables influencias de sus respectivos entornos sociales y conseguir así desarrollar sin mayores trabas su creatividad. Esta bonita idea, aplicada a la creación de una estética sonora singular, es la que ha perseguido en los últimos tiempos Hendrik Weber tras su alias Pantha Du Prince. Tal y como mostraban las fotografías y vídeos promocionales que acompañaban a su último álbum, Black Noise, la decisión de Weber de aislarse durante unos meses en los blanquecinos montes de los Alpes suizos respondía a una necesidad de dotar de una visión fresca y original a su ya de por sí peculiar paleta de sonidos. Pasados unos cuantos meses desde el lanzamiento de aquel notable álbum, descubrimos a raíz del nacimiento del proyecto Ursprung que Weber no estaba solo en las montañas. Junto a él, tal y como demuestran los créditos de su último disco, estuvo también Stephan Abry, amigo de largo recorrido con alguna que otra historia en la banda de electrónica arty Workshop y un pasado común en las filas del hoy extinto sello Ladomat 2000.

Fruto de la estancia y las sesiones que ambos compartieron en diferentes puntos de la bucólica Suiza, Ursprung nace como un proyecto centrado en la búsqueda de un lenguaje atípico y totalmente propio en el que –sería injusto negarlo– contribuyen decididamente algunas influencias reconocidas que van del primer Brian Eno a los desarrollos cósmicos de Harmonia, pasando por los punteos de guitarra de Durutti Column. Y es que alejándose de trabajos anteriores marcadamente electrónicos, aquí tienen especial protagonismo instrumentos como la guitarra eléctrica –muy presente en los tramos aparentemente improvisados de “Lizzy”–, la guitarra española –protagonista en los arabescos de “Seiland”– o un bajo que, debidamente procesado y por momentos casi irreconocible, sirve para empastar la montaña rusa de zumbidos, pitidos sintéticos y atisbos melódicos que se dan cita en el tramo final de la convincente “Exodus Now”.

Sin hacerle ascos a los pasajes rítmicos, pero huyendo de cualquier estructura cerrada que pudiera dar pie al más mínimo bailoteo, canciones como “Ohne Worte” o la odisea cósmica de “Mummenschanz” hacen un uso pretendidamente abstracto y poco habitual –bombos paneados, cajas que aparecen y desaparecen en cuestión de segundos– de los sonidos de percusión. En esa misma línea trufada de ideas y estructuras rocambolescas, pero sin ningún atisbo rítmico al que agarrarse, operan otras composiciones que se afanan en hacer buenas las citas al ambient de Eno y de su puntual colaborador Harold Badd. En estas últimas, Ursprung echan mano de recursos mil veces escuchados en estos terrenos –a los coros angelicales de “Chruezegg” y al típico cierre atmosférico de “Nightbirds” me remito– que consiguen por momentos que nos olvidemos de cualquier referente histórico anterior para sumergirnos en una miríada de texturas, chasquidos y detalles que, sabiamente dosificados y superpuestos a lo largo de todo el álbum, hacen de la escucha de este “Unrsprung” una experiencia apasionante y realmente genuina.

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