Untogether Untogether

Álbumes

Blue Hawaii Blue HawaiiUntogether

7.3 / 10

Según en qué momento de “Untogether” te encuentres, Blue Hawaii te recordarán a cosas diferentes. En “Sweet Tooth”, que está dirigida por un contrapunto de campanas y beats delicados por el que sobrevuela la voz maternal de Raphaelle Standler-Preston, la referencia más próxima es Grimes, que no en vano comparte con el dúo procedencia geográfica –Montreal, el último núcleo duro de la escena pop experimental canadiense– y número de catálogo en el sello Arbutus. En esta canción tampoco es difícil apreciar un punto de conexión con esa indietrónica con la técnica del canon barroco que tan bien sabe practicar Julia Holter, aunque en el caso de Blue Hawaii las intenciones son mucho menos ambiciosas, dedicadas por completo a la causa del pop luminoso. Si nos situamos sobre la segunda pista, “Try To Be”, en cambio, las comparaciones serían otras: aquí suenan como la versión todavía underground del folk-pop con matices sintéticos de otra compatriota suya, Leslie Feist. Y si nos vamos a “In Two”, es posible pensar en Blue Hawaii como una versión marina y veraniega de las melodías de bosque e invierno de Purity Ring –aunque lo mejor de esta canción es el reprise, “In Two II”, un desarrollo instrumental en forma de techno ensoñador–.

Blue Hawaii se formaron en 2010. Al principio parecía que el proyecto era una especie de refugio con su pareja para Alexander Cowan, miembro de la banda Braids que, entre disco y disco, y entre gira y gira –e incluso unas vacaciones en Europa que, nos explica la nota de prensa de Arbutus, le sirvieron para investigar los mecanismos de la música de baile–, se entretenía componiendo canciones de una textura más laxa, un refrigerio de pop suave y sin mayor ambición que sonar bien. Así fue, al menos, en el primer EP del dúo, grabado tras otras vacaciones (esta vez en Mesoamérica, de playa en playa) y a modo de recuerdo sentimental de unos días en el paraíso. “Untogether” suena más urbano y más en contacto con el estrés de la vida moderna, hay momentos en que parece que hasta el elemento más nimio –el breakbeat saltarín en “Sierra Lift”, por ejemplo– necesite abrirse paso con urgencia. En una escucha superficial puede ocurrir que no se perciban los cambios o las variaciones de las cosas, pero en la escucha atenta las canciones de Blue Hawaii se notan trabajadas, tienden hacia el barroquismo dentro de su aparente estructura minimalista, y a cada paso arrojan una influencia, o una sugerencia de qué han estado escuchando en la intimidad del hogar: Laurie Anderson, Beach House, Four Tet, Animal Collective, su amigo Doldrums, una mezcla casual entre The xx y Holy Other ( “Flammarion”), y así todo el rato.

La acumulación de referencias no debe utilizarse como un magnificador del resultado final de “Untogether”, en cualquier caso. Todavía suena como un álbum de formación, en el que Cowan parece estar buscando un lenguaje idóneo para su más reciente propuesta artística, y adaptarla al registro flexible de la voz de su novia. Todavía no ha decidido si quiere hacer una transición hacia capas más lúgubres –dar el paso de la influencia de Purity Ring a, directamente, la de The Knife– o darle más alas a las vocales y los sintetizadores y, como ocurre en “Reaction II”, aspirar a ese pop elegiaco y preciosista a lo Julia Holter (si esta pasara algunos fines de semana en Ibiza). Mientras tanto, “Untogether” fagocita un poco de todo, dando la idea general de que es el disco que le saldría a Grimes si, en vez de ser tan rara y superdotada, fuera una chica normal con un gusto normal por las cosas bonitas.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar