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Álbumes

Demdike Stare Demdike StareTriptych

9.1 / 10

Demdike Stare  Triptych

MODERN LOVE

La jugada, a Demdike Stare, les ha salido redonda: la publicación de su nueva obra en tres entregas –que varían en cuanto a duración, desde los dos temas de alrededor de más de diez minutos de “Forest Of Evil” a los setenta minutos de su última entrega, “Voices Of Dust”–, ha provocado que se estuviese hablando de ellos durante todo el año, con más entusiasmo cuanto más material íbamos conociendo. Así, con motivo de la publicación por separado de estas tres referencias, inicialmente sólo en vinilo, ya se llevaron críticas entusiásticas en medios afines, y ahora es el momento de recopilar todo este material en un triple CD, con el añadido de unos cuantos temas extra, como si de un montaje del director se tratase, para contemplar en toda su magnitud una obra que se acerca a las tres horas de duración.

Este concepto de montaje del director supongo que a los propios Demdike Stare les gustaría, si tenemos en cuenta que un elemento fundamental en su música es el celuloide, y en particular las películas de terror que ellos mismos programan semanalmente. Hay mucho de banda sonora de terror en estas grabaciones, redefiniendo aquello de la banda sonora imaginaria, valiéndose de ingredientes procedentes del techno, el dub, el dubstep, el ambient y los drones para, en primer lugar, demostrar su maestría a la hora de crear tensión, ambiente y dinamismo, elementos que impiden que su música aburra, pues siempre están pasando cosas, o a punto de suceder. Por otra parte, a través de esa mezcla de elementos musicales –consecuencia en parte del hecho de que su música esté basada en samples– ofrecen una visión actualizada del paganismo pastoral británico, vertiente ocultista, que Rob Young detalló en su imprescindible libro “Electric Eden”, un paganismo que tiene sus raíces culturales en el siglo XIX, y quizás su versión musical más conocida en el folk psicodélico británico de finales de la década de los 60 y comienzos de los 70, pero que Young sigue detectando de manera intermitente en personajes clave de las últimas décadas como Kate Bush o, ya dentro de la electrónica, Aphex Twin, Boards Of Canada y el catálogo al completo de Ghost Box. Efectivamente, la naturaleza es un elemento básico en el caso de Demdike Stare, y no hay más que echar un vistazo a los títulos de las canciones aquí incluidas, con referencias a bosques, vientos, amaneceres, atardeceres, cielos, estrellas y soles.

Se trata, eso sí, de una visión de la naturaleza enrarecida y amenazadora, como reflejan títulos como “Black Sun” o “Forest Of Evil” y, musicalmente, el empleo de drones y bajos para crear atmósferas que no dejan escapar la luz, evocando espacios tétricos, pero que en ningún momento dejan de ser extrañamente cálidos, sensuales y acogedores, puesto que Demdike Stare no pueden evitar dejar entrever el entusiasmo con el que ensamblan estos paisajes sonoros, tomando elementos de aquí y allá para conseguir que su música represente las imágenes a las que podrían acompañar. Así, su peculiar drone-dub-techno da lugar a momentos memorables, como “Repository Of Light”, en la que además demuestran su atención al detalle más algún elemento proto-techno en la línea de Manuel Göttsching, el ambient industrial de “Rain And Shame” o las dos majestuosas caras de “Forest Of Evil”. La rítmica de otras culturas es otro elemento recurrente, que recuerda a esas películas de terror con inquietantes elementos sobrenaturales de procedencia oriental o africana –sería el caso de, por ejemplo, “Desert Ascetic”, que es un auténtico pandemonio psicodélico, o “Hashshashin Chant” (no os olvidéis de echarle un vistazo a su revelador vídeo, compuesto de imágenes procedentes, cómo no, de películas de terror), así como de algunos pasajes de “Dusk”, “Dawn” y “Bardo Thodol”.

Los cortes extra que acompañan en esta ocasión a estos tres discos aportan algunos matices nuevos. Destacan “Quiet Night”, que es niebla sonora apenas alterada por pequeñas perturbaciones, “Nothing But The Night 2”, porque a los consabidos bajos, ecos dub y elementos orientales Demdike Stare añaden en los primeros segundos unos sintes que hacen pensar en las bandas sonoras de John Carpenter al principio y en el techno más tarde, “Filtered Through Prejudice”, que es como una versión oscura del ambient oceánico de Dolphins Into the Future, o las dos partes de “Library Of Solomon”, sobre todo la segunda en la que Demdike Stare parecen querer encontrar un lugar equidistante entre Gas y Shackleton, una dirección que sería muy interesante que siguiesen. Precisamente junto a Voigt y a Shackleton hay quien señala a Demdike Stare como uno de los grandes nombres del techno contemporáneo: todos ellos tienen en común establecer diálogos entre el techno y la naturaleza, bien sea a través del ambient, elementos rítmicos tribales, o ambas cosas al mismo tiempo, y todos ellos han conseguido perfeccionar una obra personalísima, algo alejada de la pista de baile pero interesantísima a la hora de abrir, desde Europa, nuevas vías de expresión para esta música.

Iván Conte

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