Tourist History Tourist History

Álbumes

Two Door Cinema Club Two Door Cinema ClubTourist History

7.4 / 10

Two Door Cinema Club  Tourist History

KITSUNÉ / LA COOPERATIVA-NUEVOS MEDIOS

Desconfío de los pelirrojizos. Y perdónenme si alguno de ustedes lo es. Quizás tal manía personal, psicoanalizándome, tenga su base en que mi madre, cuando era un engendro de teenager, me bombardeaba los oídos con los discos de Simply Red. El resultado de tal tortura auditiva se podría resumir en que acabé odiando con todas mis fuerzas, indiscriminadamente, a Mick Hucknall y a todos los de su calaña capilar. Pero con Alex Trimble, vocalista de Two Door Cinema Club, he tenido que hacer una excepción. No es que me haya ablandado, ni mucho menos, pero el debut de los irlandeses, “Tourist History”, tan esperado por parte de todos aquellos que compilan los recopilatorios de Kitsuné como un servidor, da la talla y cumple su cometido: adentrarse tanto en la mente como en los pies augurándonos grandes momentos etílicos rodeados de simpatizantes de American Apparel. El sello francés les hincó el diente como buenos coolhunters –y también como buenos vendehumos que son, otras veces– adjudicándoselos en exclusiva: acto seguido apareció el EP premonitorio “Four Words To Stand On”. Por si fuera poco, estos jóvenes –que se conocieron en la universidad, suponemos que tirando más de vida social que de libros– se han ganado mi corazoncito marcándose un cover del “Poker Face” que, para un defensor a ultranza del gagaísmocomo el que escribe, supone un valor añadido garantizado.

El trío no se toma en serio a sí mismo, lo cual es una buena señal para unos principiantes como ellos. No pretenden cambiar las bases de los estándares indie-pop ni dejarnos con la boca abierta con su virtuosismo. Más que nada porque nadie se lo ha pedido. Y es más, por no tener, no tienen ni batería, aunque lo parezca. Pero ya les aseguro que esos cadáveres andantes llamados Bloc Party hubieran matado por firmar un álbum como éste, en el que los singles potenciales campan a sus anchas dispuestos a dejarnos exhaustos en la ruta festivalera que se nos avecina dentro de unos meses. Porque, no nos engañemos: su leit-motiv es precisamente ese, amenizar las inminentes parrandas que nos vamos a pegar después de dejarnos la cartera más pelada que la de Pozí (que, por si no lo sabían, el pobre, además de arruinado, está predestinado a ejercer de homeless el día menos pensado).

Sus tres primeros singles ya conocidos, “Something Good Can Work”, “I Can Talk” y “Undercover Martyn”, están incrustados en el disco en el mejor lugar posible, justo en su clímax. Un punto a favor, sin duda. La primera podría haber sido entonada por un Morrissey en estado de gracia si algún día se dejara llevar por los tropicalismos. “I Can Talk”, además de resultar pegajosamente efectista, aun rememorándonos el “Hounds Of Love” de The Futureheads y el “Hummer” de Foals, se perfila como su inmaculado y más preciado rompepistas. Y de la última, lo único que se puede decir es que consigue dejarnos con un buen sabor de boca, igual que “What You Know”, en la que hallamos el momento vocal más inspirado de Trimble, acompañado de una triunfante línea de bajo –marca de la casa, por así decirlo– capaz de hacernos levantar el trasero de la silla en un santiamén.

Les pueden parecer repetitivos y no se lo recrimino, andan en lo cierto. Pero ya les advertí de que lo suyo representa un ejercicio banal de dance punk moderado, easy listening sin pretensiones de herencia pseudo-tropicalista. A pesar de “Come Back Home” –qu respira rollito a los The Stranglers–, y también a pesar del falsete que entona Trimble en “Do You Want It All” cuando se esfuma el estrepitoso riff de guitarra, e incluso a pesar también de “Eat That Up, It’s Good For You” –¿quién dijo que Phoenix no podrían ser una fuente inspiradora para sus coetáneos? –, Two Door Cinema Club no dejan el listón tan elevado como el tridente de singles ya conocidos previamente. Pero nadie se verá obligado a dejarse ninguno de los temas que componen “Tourist History” en la papelera de reciclaje. Los de Bangor no copan los primeros puestos de los BBC Sound of 2010, pero no por ello deberemos reprimir las ganas de zapatillear a base de bien. Para eso están, y cumplen.

Sergio del Amo

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