Tomorrow Morning Tomorrow Morning

Álbumes

EELS EELSTomorrow Morning

7.9 / 10

EELS Tomorrow Morning VAGRANT

Mark Everett ha vuelto a meterse en el armario (fue en un armario donde empezó a grabar sus canciones cuando no era más que un crío solitario que odiaba a casi todo el mundo) para cerrar la trilogía que arrancó hace un año con el sombrío “Hombre Lobo” y continuó con el melancólico y moribundo “End Times” (editado en enero de este año). El resultado es “Tomorrow Morning”, álbum de redención, según ha confesado el propio Everett (aunque basta una escucha a la maravillosa “Oh, So Lovely” para darnos cuenta de que la tormenta ha pasado y Mark es un hombre nuevo, de hecho, es “El Hombre”, como asegura en el décimo corte, “The Man”, una joya del sarcasmo made in míster E), directamente emparentado con “Daisies Of The Galaxy” y, a falta de un single de la talla de “Birds”, con el más intenso y menos fácil de digerir “Blinking Lights And Other Revelations”.

En cualquier caso, se trata de una trilogía improvisada. Tras un parón de casi cinco años, tiempo que Mr. E empleó en escribir “Cosas Que Los Nietos Deberían Saber”, un repaso a su vida en forma de novela francamente adictiva, Everett volvió a componer y reunió en muy poco tiempo una cantidad de material impresionante. De ahí que decidiera agruparlo en tres grupos y lanzar tres entregas que poco o nada tienen que ver entre ellas. En realidad, si algo comparten es el deseo de salir del agujero, de vérselas con un nuevo comienzo, un reset que sin duda no hubiera sido posible de no existir la novela. Cuando Everett se sentó a exorcizar demonios y encerró a su animal musical en la otra habitación, dio un gigantesco paso hacia lo que este álbum simboliza: la redención. Y luego, una vez acabada la novela, trasladó lo que había sentido escribiéndola a un puñado de nuevas canciones. De ahí que “Hombre Lobo” sea “el antes, el ansia que lo inicia todo”, “End Times”, “el después, el cómo afrontas las secuelas”, y el presente “Tomorrow Morning”, “un nuevo comienzo y otra oportunidad”. Algo así como la presentación, el nudo, el desenlace y un esperanzador epílogo (en forma de bonus EP de cinco brillantes temas, que incluso superan a los que incluye el álbum al que acompaña, como es el caso de la explosiva “St. Elizabeth Story”).

Bien, eso es “Tomorrow Morning”, una vuelta al ruido de fondo, un regreso al pop collage felizmente triste que Everett lleva componiendo desde que era un chaval y se saltaba las clases para cortar y pegar sonidos en el cuatro pistas que encerraba en su armario. Pero no nos engañemos, “Tomorrow Morning” no es un disco luminoso (aunque “Mystery Of Life”, el último corte, lo parezca, por momentos, y el experimento Eli ‘Paperboy’ Reed del álbum, “Looking Up”, resulte más que positivo), sino todo lo contrario. Es duro ( “The Morning”), brutal ( “Spectacular Girl”, o la chica sampler que cargaba escopetas y luego las disparaba) y, a ratos, dolorosamente triste ( “I Like The Way This Is Going”, o cómo ver la televisión con tu chica puede convertirse en el mejor momento del día). Pero el mensaje es esperanzador. Digamos que el álbum arranca en un silencio demoledor (los dos primeros cortes, “I’m A Hummingbird” y el citado “The Morning”, son ciertamente siniestros), en un día nublado del que no se espera nada bueno, que se va tejiendo de melodías (silbables) conforme avanza, a la vez que sale poco a poco el sol, que acabará (ya en el EP) brillando en un cielo despejado.

No, “Tomorrow Morning” no es la obra maestra de Everett (“Blinking Lights And Other Revelations” y “Electro-Shock Blues” se pelean por el puesto), pero sí es un notable borrón y cuenta nueva (atentos al concepto de álbum reset, porque es lo que Mr. E nos propone) que, sin perder de vista el infernal pasado (la muerte persigue al chico desde que alcanzó la mayoría de edad, y ya ha acabado con buena parte de su familia) se adentra en el futuro con la sensación de que todo va a salir bien.

Laura Fernández

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