? And They Have Escaped The Weight Of Darkness ? And They Have Escaped The Weight Of Darkness

Álbumes

Ólafur Arnalds Ólafur Arnalds? And They Have Escaped The Weight Of Darkness

8.6 / 10

Ólafur Arnalds  … And They Have Escaped The Weight Of Darkness ERASED TAPESVeníamos siguiendo de cerca al compositor islandés Ólafur Arnalds desde que sorprendiera a la comunidad indie con un primer álbum, “Eulogy For Evolution”, que, a pesar de su origen geográfico, Islandia, y del sello que le impulsaba, Erased Tapes –de filiación post-rockera–, transitaba por la senda neoclásica con mucho rigor y seriedad compositiva, de explícitas intenciones instrumentales, arreglos de ambición académica y algún que otro añadido electrónico, a modo de guiño y concesión al subgénero, ya en plena efervescencia en su fecha de publicación, finales de 2007. A partir de entonces, y a tenor de su corta edad cuando grabó su puesta de largo, poco más de 21 años, el islandés se convirtió en el protegido, en el niño mimado, en el chico de oro del universo neoclásico, alimentando y engrandeciendo su propia estela con una carrera especialmente prolífica, activa y regular que se desplegó, en los dos siguientes años, en un EP, el más ortodoxo “Variations Of Static”, y dos álbumes, el más experimental “Dyad 1909”, creado como música de acompañamiento para una obra del coreógrafo Wayne McGregor, y “Found Songs”, compilación de canciones que él mismo fue colgando durante unos meses en su web.

En poco más de tres años el compositor y músico ha demostrado, por encima de todo, una constante y severa dinámica de trabajo, así como un interesante grado de perfeccionismo y autoexigencia que ha repercutido positivamente en un legado al que es difícil encontrarle manchas o gazapos. Musicalmente, su discurso ha sabido transitar con mucha elegancia y sofisticación por el lenguaje más tradicional de la contemporánea sin renunciar nunca a esos flirteos con una sintaxis más pop y electrónica, que ayudan a darle un enfoque más moderno y atrevido a su propuesta de base y que justifican el sentido de la etiqueta “neoclásica”. Arnalds edifica sus canciones a partir del piano, piedra angular de su sonido, y desde ahí levanta sus monumentos con arreglos de cuerda muy refinados y puntuales incorporaciones digitales. Con este panorama tan alentador, parecía claro que al islandés le faltaba entregarnos, por fin, un álbum con material íntegramente nuevo, pensado, escrito y ejecutado específicamente para esta ocasión, que pusiera el acento en dos aspectos fundamentales: por un lado, demostrar que las enseñanzas de sus obras anteriores podían ir a más, crecer y expandirse, y desde todos los puntos de vista, que no había estancamiento; y dos, que él mismo podía ser capaz de trascender su propio discurso y evolucionar, madurar, abrirse nuevas vías. En ambos casos lo ha cumplido con creces.

“…And They Have Escaped The Weight Of Darkness” es, ante todo, la estilización y depuración el universo Arnalds. Donde antes notabas cómo subía en exceso el tono, donde antes te dabas cuenta de que no eran necesarios según qué arreglos o donde antes apreciabas cómo algunas composiciones estaban más trabajadas que otras, pequeños fallos que en ningún momento deslucían el contenido, aquí todo es más equilibrado, todo está cuidado al detalle, perfectamente calibrado. Es un Arnalds más sutil, sobre todo en el arranque del disco, donde no se ve obligado a buscar el crescendo de manera automática. Las dos primeras canciones huyen precisamente de esto, con el piano haciendo las funciones de columna vertebral y modestos arreglos de cuerda complementando la acción, sin estridencias, una suave y dulce sonata en cuarteto. Es en la tercera, “Tunglið”, cuando asistimos a las primeras señales de cambio y de jugueteo expresivo y creativo del artista. Surge una batería y se arma la del pulpo: explosión sonora á la Sigur Rós, aumento de la intensidad y aparición de músculo, muy poco visible en su trayectoria. Algo parecido ocurre en “Gleypa Okkur”, con batería, guitarra y un sutil coro de voces de fondo que se encargan de acercar a su autor a la frontera con el post-rock más peleón. Y no hay dos sin tres: el tema de cierre incorpora un beat electrónico, instrumentos de viento y redobles de tambor que ayudan a retratar ese giro hacia una propuesta más física y también más exultante en la que el romanticismo galopante de su creador también ofrece signos de vitalidad y poderío, no solo de ensimismamiento y autoflagelo.

No sólo por ahí se cambia la dinámica. Aquí también descubrimos la faceta más bandasonorista del compositor. “Hægt, Kemur Ljósið” probablemente sea la mejor creación de su carrera, un mosaico preciosista, vibrante, puro éxtasis, en que se mezclan arreglos de cuerda por los que matarían James Newton Howard y Thomas Newman y una base rítmica e instrumental que inyecta más vida, energía y exaltación emocional al conjunto. Sumido en una tristeza reconfortante, pura melancolía post-romántica, elegante, moderno, desafiante, “…And They Have Escaped The Weight Of Darkness” es un disco que te lleva a desear con todas tus fuerzas que alguien te hubiera roto el corazón justo antes de escucharlo para disfrutarlo todavía más. Una explosión de emoción total que sirve para encuadrar en su máxima dimensión un resultado que satisface las expectativas, cumple los objetivos y aumenta la confianza en Ólafur Arnalds como la gran promesa, hoy más consolidada que ayer pero menos que mañana, del panorama neoclásico europeo del presente y del futuro.

David Broc

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