Then Then

Álbumes

Bvdub BvdubThen

7.3 / 10

AY

Este álbum se editó en Japón a principios de mes, el 7 de diciembre, y una semana después, vía importación, llegaban las primeras copias a Europa, disponibles en portales de venta como Amazon o Boomkat. La globalización permite a veces estos milagros, que oscuras ediciones niponas nos alcancen sin tener que esperar medio año –como ha ocurrido, también en 2011, con “Flumina”, la segunda colaboración entre Fennesz y Ryuichi Sakamoto, que no ha llegado a nuestras tiendas hasta que no lo ha reeditado Touch– y a precios competitivos. Pero eso no es lo más importante de “Then” ni lo milagroso; lo extraordinario sería, precisamente, que NO hubiera llegado, pues es el séptimo disco largo que Brock Van Wey edita este año, contando su colaboración con Ian Hagwoog en Nomadic Kids Republic y sus otros lanzamientos para Quietus, Home Normal, Glacial Movements y Darla, y sin tener en cuenta su labor como curator en el recopilatorio “Air Texture vol. 1”. El hombre no para, y si antes solía llevar un ritmo de un par de LPs anuales –uno en su sello, otro en una etiqueta ajena–, ahora ha roto sus límites por completo. ¿Qué se puede esperar de alguien que tiene este nivel inabarcable de incontinencia creativa? Si no fuera bvdub, sin duda, un montón de ruido innecesario para un mundo que está necesitado de orden y no tanto de caos. Pero estamos hablando de uno de los principales valores del ambient contemporáneo, un autor que no baja el nivel ni la guardia en ningún momento. Y “Then”, por muy difícil que parezca, es su disco más logrado de 2011, ya casi sobre la bocina del cambio de año.

Los dos precedentes anteriores habían sido “Resistance Is Beautiful”, su estreno en Darla, algo más meloso y pop que de costumbre, y “I Remember (Translations Of Morketid)”, una colección de remezclas a propósito del material de Netherworld, el proyecto de Alessandro Tedeschi, el fundador del interesante sello de ambient oceánico Glacial Moviements. Un poco más atrás en el tiempo asoman “Tribes At The Temple Of Silence”, un trabajo de contenido algo más místico, y “Songs For A Friend I Left Behind”, que es, junto con “The Art Of Dying Alone” (2010), el título con el que verdaderamente hay que comparar este “Then” irresistiblemente bello, flotante, a la deriva en un mar de paz y luz, pero también de pena. El estilo de Brock Van Wey es sobradamente conocido por quienes se hayan adentrado, ni que sea una vez, en alguno de sus discos: una extensión infinita de sonido envolvente, como una nube luminosa o un gran vacío ingrávido. La cualidad especial de “Then” es que esa infinitud, esa vastedad y esa calma preciosa se acentúan todavía más con su extensísima duración, 80 minutos repartidos en cuatro cortes que, en momentos precisos –los dos primeros– se van más allá de los 20. Esta duración que puede parecer exagerada y reiterativa es la que permite a bvdub sacar el mayor partido de sus cualidades, pues sus piezas se mueven como la marea en una playa, creciendo y menguando y creando un ritmo durante el proceso: tanto “Had To Be There” como “I Knew The First Time” se inician con capas y más capas de sonido gaseoso, que circula como el aire en lo más alto de la atmósfera o con la armonía de una órbita celeste, y concluyen con un amago de beat techno –e, incluso en la segunda de las composiciones, con un tejido de voces sacarinadas que parecen extraídas de canciones R&B y trasplantadas a este contexto de ambient flotante–.

La sensación es de puro gozo, de abandono y olvido, de felicidad innegociable, y aunque es cierto que tiene tendencia a que se le vaya la mano con la fragilidad de su música –tan celestial que puede resultar empalagosa e identificable con la versión más adulta de la new age–, es de la abundancia de donde bvdub extrae siempre sus mejores momentos. La inmersión en 20 minutos de olvido tiene como recompensa unos cuantos momentos en los que el mecanismo de deseos, anhelos y estímulos de “Then” funciona como un reloj y activa todos los centros de placer. Luego hay momentos de mareo, ofuscación y reincidencia en una fórmula que parece agotarse (algo bastante evidente en “You Said The Future Was Ours”, de voces simplonas y un beat machacón en el centro que, la verdad, sobra), pero cuando todo encaja –y encaja a menudo–, bvdub parece el arquitecto del paraíso. La respuesta está en “When We Saved The World”, un drone de 15 minutos que empieza rodeando y apretando la piel y que acaba en un crescendo medido, eufórico, irresistible. Es por cosas así por las que no importa si Brock Van Wey edita siete o cien discos en un año. Su magia, cuando la consigue, es atemporal y no tiene medida. Y en “Then” hay un 70% magia y un 30% rutina, suficiente como para tenerlo entre los discos más altos de su trayectoria.

Robert Gras

bvdub / Then -preview- by anay_jp

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