The Terminal Symphony The Terminal Symphony

Álbumes

Rene Hell Rene HellThe Terminal Symphony

7.5 / 10

Rene Hell  The Terminal Symphony TYPE

En el caso de que seas un comprador activo de vinilos y cassettes, sabrás perfectamente que Jeff Witscher se ha plantado en la escena electrónica de los últimos doce meses con la fuerza de una manada de búfalos. No ha llegado a inundar el mercado underground, pero se ha mantenido activo repartiendo sus experimentos con la síntesis modular a lo largo y ancho de la blogosfera con una constancia de metrónomo. De todos modos, como lo más probable es que no seas un comprador activo de vinilos y cassettes –algunas en tiradas tan exiguas como 50 ejemplares, que es como no existir–, quizá el nombre de Rene Hell, el alias más habitual de Witscher, no te suene de nada. Pero su peso en la nueva escena de bedroom electronics es casi tan importante como la de Daniel Lopatin ( Oneohtrix Point Never, es decir) o los tres chicos de Emeralds: el hombre es un purista del sintetizador con un férreo bagaje vintage con el que se permite poner al día –facilitando muchísimo la escucha a quien no esté bregado en estas lides– la influencia del sonido cósmico de los setenta.

Su primer álbum en Type, “Porcelain Opera” (2010), ya mostró a Rene Hell como un fundamentalista de lo analógico con una fascinación por las atmósferas siniestras. Con el paso de los lanzamientos, el hombre ha ido relajando los nervios y presentando un material más luminoso, menos hosco, incluso grácil, aunque sin dejar de lado el peso teórico y la meticulosa reconstrucción de plantillas sonoras del pasado. De hecho, el título de su segunda aportación para Type, “The Terminal Symphony”, indica hasta qué punto le inquieta lo académico: como otros pioneros del sintetizador –y aquí está más presente la huella de Wendy Carlos que la de Klaus Schulze–, Rene Hell se siente más cercano la música clásica –su ceremonia y su solemnidad– que a la música espacial escapista.

Escuchado del tirón, “The Terminal Symphony” parece más liviano de lo que su título y sus intenciones indicarían, pero eso es sólo porque el hombre tiene buena mano para hacer accesible lo que, en realidad, es un trabajo de una alta complicación. Hay un impresionismo latente en según qué piezas – “Juliard Op. 66”, “E.S. Des Grauens In Fifths”– que pueden recordar a las acciones de Isao Tomita con el mellotron tocando música de Debussy o las de la primera Suzanne Ciani con el sintetizador Buchla en las fases más abstractas de su “Seven Waves”. Pero más allá de ahí, Rene Hell busca tomas de contacto con la rama más densa de la electrónica de laboratorio primitiva – “Baroque Ensemble Coda” tiene un parecido más que razonable con el “Silver Apples Of The Moon” de Morton Subotnik, “Oxford Meter End” es puramente alemana y recupera la electroacústica de Stockhausen y Conrand Schnitzler– e indica claramente cuál es el público que quiere: nostálgicos de la edad dorada del sinte, connaisseurs en electrónica, veteranos distanciados de la música de baile, fans exigentes de tótems populares como Vangelis ( “Detuned Clarinet” recuerda a momentos de “Heaven And Hell”; no consta si es una broma al respecto de su alias) y Jarre ( “Quiet Detail Muse” es como la cara B de “Equinoxe”). Y sabe que ese público, con argumentos así, le va a recibir con los brazos abiertísimos. Un abrazo, joder.

Javier Blánquez

Rene Hell - The Terminal Symphony by _type

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